La mujer que no sabía que se buscaba

Comparte esta noticia

Por Rafa Junco ()

Madrid.- Durante doce años, una familia buscó a Jody Roberts. Durante esos mismos doce años, ella vivía en Alaska sin saber que era Jody Roberts. El 20 de mayo de 1985, la joven reportera no se presentó a una entrevista para el periódico The News Tribune, en Tacoma, Washington. Después, desapareció. Sus familiares, compañeros y autoridades intentaron encontrarla, pero los años transcurrieron sin una explicación. Surgieron teorías sobre una agresión, una partida voluntaria e incluso la posibilidad de que hubiera muerto. La verdad se encontraba a más de mil seiscientos kilómetros.

Cinco días después de la desaparición, una mujer desorientada apareció en un centro comercial de Aurora, cerca de Denver, Colorado. No sabía cómo había llegado allí. Tampoco recordaba su nombre, su familia ni ningún momento de su vida anterior. Fue hospitalizada durante varios meses mientras los especialistas intentaban recuperar su identidad. Una fotografía suya llegó a publicarse en un periódico bajo un titular que la describía como una víctima de amnesia, pero nadie la reconoció. Ante la imposibilidad de descubrir quién era, eligió un nuevo nombre: Jane Dee. Y comenzó otra vida.

Estudió en Colorado, trabajó y en 1989 se trasladó a Sitka, una pequeña ciudad de Alaska. Allí se casó con un pescador comercial, tuvo dos pares de gemelas y creó un negocio de diseño web. Para sus vecinos era Jane: una mujer sociable, madre de cuatro niñas y propietaria de una pequeña empresa. No sabía que en Washington otras personas seguían conservando fotografías suyas y preguntándose qué había sucedido. Todo cambió en 1997.

Asumió su familia pero no recordó

Una antigua compañera de trabajo en Alaska vio por televisión la imagen de una reportera desaparecida llamada Jody Roberts y reconoció inmediatamente su rostro. La información llegó a la policía. Cuando un detective llamó a Jane y le explicó quién podía ser, ella buscó en internet las noticias sobre la desaparición y encontró la historia de una mujer que tenía su mismo rostro, pero cuyos recuerdos no reconocía como propios. Poco después habló con sus padres por teléfono. Ellos habían pasado doce años temiendo que su hija estuviera muerta. Ella acababa de descubrir que tenía padres, hermanos, una profesión anterior y toda una existencia de la que no conservaba memoria.

El reencuentro no hizo regresar el pasado. Jane aceptó que había sido Jody Roberts, pero siguió afirmando que no recordaba su infancia, su familia ni sus años como periodista. Su caso fue relacionado con una forma excepcionalmente prolongada de amnesia, aunque los especialistas reconocieron que no existía una prueba capaz de explicar con certeza cómo había perdido su identidad ni cómo había terminado en Colorado. Durante doce años, Jody Roberts estuvo desaparecida para todos. Excepto para ella misma, porque ni siquiera sabía que debía buscarse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy