La crisis de Occidente: cuando la manada sigue al más tonto

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Por Renay Chinea ()

Barcelona.- Escúchenme bien: no estamos ante la debacle de la izquierda. Estamos ante el éxito del liderazgo fuerte. Estamos asistiendo a un rotundo fracaso de los sistemas políticos y al ascenso de los líderes iluminados, en detrimento de personajes políticos que nos han llevado a la inutilidad, a la estulticia y al tedio.

Trump, Bukele, Milei y, en cierta medida, Netanyahu no los mueve tanto su ideología —a menudo difusa, a veces conversa— sino su vocación estricta de usar el sentido común y servir a sus pueblos.

Se los pongo al revés: si una coalición de pueblos del actual México decidió alinearse con Hernán Cortés para someter a los tiránicos invasores aztecas; si los reinos de Tlaxcala, con los dos Xicoténcatl a la cabeza, los totonacas de Cempoala, nahuas, purépechas, huejotzingos… decidieron unirse al español para derrotar a Moctezuma, ¿cómo es que el Rey de España pide perdón por esa gesta? ¿Qué mensaje le está enviando a los descendientes de aquellos pueblos originarios? ¿Debe pedir perdón por llevar al Nuevo Mundo la rueda sumeria y el Derecho Romano? ¿Está mal informada Su Majestad o es directamente gilipollas?

Les cuento esto mirando el discurso del Papa en Barcelona. El Santo Padre escucha las vicisitudes de una niña, una adolescente, que le cuenta en castellano cortado por el dolor cómo su propio papá intentó matar a su madre y le arruinó la vida, y cómo fue salvada por la fe de Cristo. Y le lanza una emotiva pregunta al Papa: «¿Dónde estaba Dios? ¿Cómo perdono?». De pronto, el Papa le responde. Y empieza a leer un papelito en catalán, a una chica que se dirigió a él en español, en España. El resultado fue una penosa jerigonza que no sé yo si la pobre chica pudo descifrar. ¿Está manipulado el Santo Padre o es directamente gilipollas?

Ese es el nivel de liderazgo de Occidente, donde el director de la Organización Mundial de la Salud no conoce el mundo ni la salud; donde la ONU tiene 192 países y en 130 de sus miembros se violan los estatutos de la ONU. Esa es la crisis de Occidente: hemos encumbrado en representación a lo más inútil de la raza humana. Y no se conoce, al mismo tiempo, una manada de animales que sea guiada por el individuo más tonto.

Pedro Sánchez, Macron, Zapatero, Guterres, Lula, Shinbaum… si fueran felinos, ya hubiesen sido entregados como ofrenda a otros depredadores. Nosotros los tenemos al frente de la manada. Así nos va.

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