
Arrestos de cubanos en EE.UU. se quintuplican mientras residencias permanentes caen a mínimos históricos
Por Yeison Derulo
La Habana.- Un informe reciente del Cato Institute, citado por el Miami Herald, revela un cambio drástico en la política migratoria: los arrestos de ciudadanos cubanos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se han multiplicado en el último año, mientras las aprobaciones de residencia permanente han caído a niveles mínimos.
El fenómeno no es aislado ni puntual; responde a un giro estructural en la forma en que se están gestionando estos casos.
De acuerdo con el análisis, las detenciones mensuales pasaron de menos de 200 en 2024 a más de 1,000 en 2025. Es un aumento de cinco veces en apenas meses, lo que evidencia una intensificación de las acciones de control migratorio.
Paralelamente, las aprobaciones de residencia permanente —las conocidas “green card”— sufrieron un desplome significativo: de más de 10,000 concedidas en 2024 a solo unas decenas en 2025. Esta caída refleja una reducción casi total de las vías legales disponibles para los migrantes cubanos.
El informe también destaca que las autoridades han “casi eliminado” la concesión de residencias permanentes para este grupo. Esto implica que miles de personas que ya se encontraban en procesos migratorios han quedado en una situación incierta.
No se trata únicamente de nuevas restricciones, sino de un freno a trámites en curso, lo que genera acumulación de casos y prolonga los tiempos de espera de manera indefinida.
Como consecuencia, se ha configurado un limbo migratorio que afecta directamente a los cubanos con solicitudes pendientes. Estas personas no solo enfrentan retrasos administrativos, sino también un mayor riesgo de detención y deportación. Es decir, mientras esperan una resolución legal, pueden ser arrestados, lo que introduce un nivel adicional de vulnerabilidad dentro del sistema.
El impacto de estas medidas ya es visible en comunidades con alta presencia cubana, como el sur de Florida. Allí, organizaciones y residentes reportan un aumento en la incertidumbre, la paralización de casos y el temor constante a ser detenidos.
En términos prácticos, el endurecimiento de la política migratoria no solo reduce las oportunidades de regularización, sino que también transforma la espera en un periodo de riesgo, marcando un cambio profundo en la experiencia migratoria de los cubanos en Estados Unidos.






