Por Redacción Nacional
La Habana.- La Casa Blanca aseguró este lunes que la política de Estados Unidos hacia Cuba no ha cambiado, a pesar de haber permitido la llegada a la isla de un petrolero ruso sancionado que transporta combustible.
La administración estadounidense explicó que se trató de una decisión puntual por motivos humanitarios y que no implica una modificación formal del régimen de sanciones vigente contra el gobierno cubano.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró a periodistas que la autorización se evaluó de manera excepcional. “Esto no supone un cambio de política. No ha habido ningún cambio formal en la política de sanciones”, afirmó la portavoz, quien añadió que el objetivo fue permitir el suministro de combustible para aliviar la situación energética que enfrenta la población cubana.
Washington reiteró además que mantiene el derecho de interceptar o incautar embarcaciones que se dirijan a Cuba si violan las sanciones estadounidenses. Según las autoridades, cada caso será analizado individualmente para determinar si existen razones humanitarias que justifiquen una excepción a las restricciones impuestas.
La decisión ocurre en medio de un endurecimiento de la presión energética sobre La Habana. A comienzos de enero, Estados Unidos interrumpió las exportaciones de petróleo desde Venezuela hacia Cuba y advirtió que podría imponer aranceles punitivos a los países que envíen crudo a la isla, en un intento de aumentar la presión sobre el gobierno cubano.
En este contexto, Rusia anunció la llegada a Cuba de un petrolero con alrededor de 100.000 toneladas métricas de crudo, el primer envío de este tipo en meses. La escasez de combustible ha agravado la crisis energética del país caribeño, provocando racionamiento de gasolina y frecuentes apagones que afectan a los cerca de 10 millones de habitantes de la isla.
Post Views: 6