Por Arnoldo Fernández
Contramaestre.- Obligaron al pueblo a migrar hacia la banca móvil. Lo empujaron a depender de un salario electrónico, presentado como un supuesto logro social. La realidad, sin embargo, es otra.
En Contramaestre, Etecsa no logra garantizar alternativas que mantengan activas aplicaciones como Transfermóvil y Enzona.
La navegación por datos móviles no funciona durante la mayor parte del día.
Si el dinero electrónico no puede usarse, ¿qué le queda a la gente que depende de sus tarjetas?
Si Etecsa aseguró que los ingresos por recargas internacionales se destinarían a la modernización del servicio, ¿por qué hoy su funcionamiento es tan deficiente?
¿Qué hacen los gobiernos locales, como el de Contramaestre, para definir prioridades claves? ¿No lo es la estabilidad de la navegación por datos móviles? ¿No lo es garantizar el uso de aplicaciones de pago, ya sea en moneda nacional, MLC o dólares?
Si no hay forma de utilizar el dinero electrónico, después de una campaña que lo presentó como un éxito, ¿qué les queda a los ciudadanos que confiaron en esa promesa?
¿Por qué el gobierno de Contramaestre no prioriza la estabilidad de estas aplicaciones? ¿Por qué no considera la conectividad como un elemento estratégico para la vida social y económica?
Es alarmante vivir en un contexto de desinformación, donde los servicios de comunicación —tanto analógicos como digitales— fallan constantemente.
Gobierno de Contramaestre: piensen como pueblo y definan mejor sus prioridades. La gente está desbordada por la ineficiencia de Etecsa y la falta de servicios esenciales.
Urge una solución inmediata. La gente no puede esperar más. Es ahora, no mañana.



