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El Atlético de Madrid resiste el vendaval del Barcelona y sella su pase a la final de la Copa

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Redacción Deportiva

Madrid.- El Atlético de Madrid se convirtió el miércoles en el primer finalista de la Copa del Rey tras resistir durante 90 minutos una embestida del Barcelona, que ganó 3-0 pero se quedó a un gol de forzar la prórroga en un partido marcado por las lesiones de Jules Koundé y Alejandro Balde en el equipo local.

El conjunto dirigido por Diego Simeone, que no disputaba una final copera desde hace 13 años, aprovechó la renta conseguida en el partido de ida (4-0) para sellar su pase a La Cartuja, donde espera rival.

El Barcelona salió decidido a cumplir el guión de la remontada desde el primer minuto, con Fermín López avisando con un disparo que rozó el larguero. Sin embargo, el plan del técnico Hansi Flick sufrió un duro revés a los 11 minutos con la lesión muscular de Koundé, que obligó a la entrada de Balde y al desplazamiento de João Cancelo al lateral derecho. El dominio local se tradujo en el marcador poco antes de la media hora, cuando Lamine Yamal desbordó a Lookman y asistió a Bernal para que marcara a placer el 1-0.

Faltó un gol

En el tiempo añadido de la primera parte, una jugada clave inclinó aún más la balanza: Pubill cometió penalti sobre Pedri y Raphinha transformó la pena máxima para establecer el 2-0 al descanso. El Barcelona, que había conseguido dos goles en cada tiempo como deseaba Flick, encaró la segunda mitad con la necesidad de un tanto más para forzar la prórroga. Julián Álvarez probó al meta Juan García en los primeros compases, pero el conjunto local siguió generando ocasiones claras.

El tercer gol llegó en el minuto 70, obra de Bernal en una jugada revisada por el VAR que fue validada pese a las dudas iniciales sobre un posible fuera de juego. Por entonces, el Barcelona ya había sufrido una segunda baja por lesión: Balde se retiró entre lágrimas por un problema muscular, dando paso a Araujo, a quien Simeone situó como delantero centro en una decisión táctica inusual. Con 3-0 y 20 minutos por delante, el Camp Nou vibraba con la posibilidad de la gesta.

Los instantes finales fueron de asedio total del Barcelona, con un Pedri renqueante y todos los jugadores exhaustos, pero el cuarto gol nunca llegó. Al pitido final, los futbolistas locales cayeron rendidos sobre el césped mientras el Atlético de Madrid celebraba el pase a una final que disputará el próximo mes en Sevilla. El equipo de Simeone, que construyó su clasificación en el partido de ida, resistió con solvencia el vendaval culé para mantener viva su aspiración de levantar el título copero.

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