Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Por Ulises Toirac
La Habana.- Acabo de ver este peliculón que ha despertado opiniones muy encontradas -y ya eso me dispone a «me gusta»-. Además de un elenco brillante, encabezado por Leonardo DiCaprio, Sean Penn y Benicio del Toro (como big tanks) y un guionista y director como Paul Thomas Anderson («There Will Bé Blood», «Licorice Pizza») resuma una comedia sorda y cruda que destroza a sirios y troyanos.
No es una película fácil de digerir en el sentido más… época de posverdad (esta que vivimos) porque si bien tiene thriller y acción, su progresión dramática es (a propósito) desigual.
La historia trata de dos revolucionarios extremistas del grupo «Franceses 75»: ella un carrazo de jeva racialmente «compleja» (tanto como su moralidad) (Perfidia, interpretado por Teyana Taylor) y él, un drogadicto alocado y resuelto (Bob, interpretado por Di Caprio). En una acción Pro-inmigrantes, Perfidia logra apresar al Coronel Lockjaw (un derechista recalcitrante y racista – Sean Penn) y humillarlo sexualmente.
Más tarde en el asalto a un Banco, Lockjaw apresa a Perfidia y logra que colabore para perseguir a los «Franceses 75» a cambio de protección por lo que va a parar a Méjico en un programa de protección. A todas estas nace su hija (Willa interpretada por Chase Infinity) que queda con Bob en EEUU y se presume sea hija de Bob pero también del coronel… Dieciséis años después, la cacería continúa y ahí entra Sergio (profe de Artes Marciales, Benicio).
Tiene casi tres horas la peli. Una locura para poner en alguna «gaveta» en cuanto a qué es… thriller, drama familiar politico, acción, comedia oscura,… De hecho su promoción anterior al estreno no supo por dónde agarrar cuellos y finalmente mucho público post-pandemia se sintió defraudado.
¿Por qué me gustó? Primero por las actuaciones del trío. Cada personaje está para comérselo y la historia les da combustible pa eso. Segundo: nadie es bueno, todo el mundo es malo. La película no presenta arquetipos, va de antagonismos históricos irreconciliables en los que, para que una parte exista, tiene que existir la otra (y aquí es donde me mata personalmente:) sin que pueda haber futuro sino enfrentamiento sin una salida que no venga de otra generación. Y en este punto encaja con Cuba actual.