Miami.- Algunos “demócratas”, se están quitando las caretas; como se acostumbra a decir en otras situaciones: “están saliendo del closet”.
El primer “demócrata” de mentirita o de conveniencia que lo hizo, fue Bernie Sanders. No comparto absolutamente sus ideas, pero lo considero más honesto que otros, como Barack Hussein, que también es socialista y nunca ha tenido el valor de admitirlo públicamente.
Ahora, parece que se está poniendo de moda. Ya han sido varios legisladores “demócratas” que lo admiten. De hecho, una candidata al congreso en NY: Alexandria Ocasio-Cortés, abiertamente defiende el ideario socialista y la están convirtiendo en una estrellita del partido.
Me gusta. Es lo más honesto que pueden hacer. Son socialistas, les gustan los gobiernos grandes, con masivas regulaciones y controles, con taxes altos, abultados gastos y grandes déficits y sobre todo: con muchos ciudadanos dependiendo del gobierno, para controlarlos mejor.
Luego del desastre que resultó la experiencia del “socialismo real” en la Europa del Este, los comunistas aprendieron la lección. En control directo y absoluto de la economía por parte del gobierno, no funciona; es mejor controlar mediante incesantes regulaciones. El modelo de comunismo que se implantó en esos paises, no funcionó. Ahora consideran mejor un “comunismo light” o socialismo.
En la década de los cuarenta, Franklin D. Roossvert, que también fue un hombre de izquierda, tuvo en uno de sus mandatos un vicepresidente de ideas socialistas: el controvertido Henry Walllace, pero se vió obligado a sustituirlo en la siguiente elección.
Wallace, luego, fundó un partido “progresista” y aspiró a la Presidencia, pero solo obtuvo un 2,4 por ciento de los votos. Aún, no era el momento.
Pero ya parece estar llegando ese momento. Ya ha pasado un siglo, desde que los ideólogos de la izquierda en este país decidieron infiltrar las universidades, los medios , los ambientes culturales y los partidos tradicionales. Sin dudas, han tenido éxito; han tenido muchos alumnos destacados, una de las más brillantes: Hillary R. Clinton.
Las próximas dos o tres elecciones, van a definir el destino de esta gran nación.
Lo bueno, es que están “saliendo del closet”.