4 de septiembre: un no-hitter sin ponches, el último duelo de dos leyendas y los 400 jonrones de Babe Ruth

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Por Nelson de la Rosa (Prensa CBPC)

Santo Domingo.- El 4 de septiembre ocupa un lugar particular en la historia de las Grandes Ligas. En distintos momentos de las primeras décadas del siglo XX, la fecha reunió la despedida de dos gigantes del montículo, uno de los juegos sin hits más extraños jamás lanzados y una nueva barrera de poder derribada por Babe Ruth.

La primera de esas historias ocurrió en 1916, cuando Christy Mathewson y Mordecai “Three Finger” Brown subieron al montículo para enfrentarse por última vez. Cincinnati derrotó 10-8 a Chicago en un encuentro que significó mucho más que el resultado final.

Mathewson, identificado durante casi toda su carrera con los New York Giants, se encontraba entonces con los Cincinnati Reds, mientras Brown cerraba su trayectoria con los Chicago Cubs. Ambos lanzaron las nueve entradas en aquel partido y realizaron allí la última presentación de sus respectivas carreras.

4 de septiembre: un no-hitter sin ponches, el último duelo de dos leyendas y los 400 jonrones de Babe Ruth

Era el capítulo final de una rivalidad extraordinaria. Mathewson y Brown se habían enfrentado repetidamente durante más de una década y fueron protagonistas de la denominada era de la bola muerta. Terminaron sus carreras con 373 y 239 victorias, respectivamente, y eventualmente ambos encontraron un lugar en el Salón de la Fama de Cooperstown.

No hit sin ponches

Siete años después, el 4 de septiembre de 1923, otro lanzador protagonizó una hazaña completamente diferente. Sad Sam Jones, derecho de los New York Yankees, dejó sin hits a los Philadelphia Athletics en una victoria 2-0 en Shibe Park.

Lo extraordinario no fue solamente completar las nueve entradas sin permitir un imparable. Jones lo hizo sin ponchar a un solo bateador. Concedió una base por bolas y otro corredor alcanzó circulación por un error, de modo que enfrentó solamente a 29 bateadores.

Su defensa tuvo que encargarse de todos los outs puestos en juego. Hasta el último llegó de esa manera: Chick Galloway intentó alcanzar la inicial mediante un toque, pero el antesalista Joe Dugan realizó la jugada que completó el no-hitter.

Aquella actuación terminó formando parte de una temporada histórica para los Yankees. Jones cerró 1923 con marca de 21-8 y Nueva York conquistó meses después la primera Serie Mundial de la historia de la franquicia.

Los 400 jonrones de Babe Ruth

Cuatro años más tarde, el 4 de septiembre de 1927, los Yankees volvieron a ser protagonistas, esta vez por medio del hombre que estaba transformando para siempre la dimensión ofensiva del juego.

Babe Ruth conectó ese día el cuadrangular número 400 de su carrera, frente al zurdo Rube Walberg de los Philadelphia Athletics en Shibe Park. Fue además su jonrón 44 de aquella temporada.

La cifra tenía una dimensión extraordinaria para la época. Ruth se convirtió en el primer jugador en alcanzar los 400 cuadrangulares en las Grandes Ligas y todavía estaba lejos de terminar aquella campaña.

Semanas después cerraría 1927 con 60 jonrones, estableciendo una marca de una temporada que permanecería vigente durante 34 años, hasta que Roger Maris disparó 61 en 1961.

De Mathewson y Brown despidiéndose juntos del montículo a Jones completando un no-hitter sin conseguir un solo ponche, y de allí a Ruth inaugurando el club de los 400 cuadrangulares, el 4 de septiembre reúne tres momentos que ayudan a recorrer la transformación del béisbol durante las primeras décadas del siglo XX.

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