
Pacientes abandonados en Camagüey entre el hambre, la suciedad y la indiferencia
Por José L. Tan Estrada
Camagüey.- Estas imágenes son tan dolorosas como difíciles de mirar. Muestran una realidad que estremece en la sala A del Hospital Amalia Simoni, de Camagüey
No les han dado comida. Les sirven un pescado con un millón de espinas. No hay quién los atienda. Están desnutridos, desnudos, sucios y permanecen sin ser bañados ni cambiados.
Hay pacientes que permanecen durante horas hechos caca encima. Nadie los baña. Nadie los limpia. Nadie los alimenta. Están desnutridos, cubiertos de moscas, ahí tirados.
Muchos dependen completamente de otras personas para alimentarse, bañarse, cambiarse de ropa o realizar cualquier necesidad básica.

Las imágenes muestran cuerpos consumidos, costillas marcadas y pacientes en evidente estado de deterioro físico. Una persona aparece tendida sobre el suelo del hospital, mientras otras permanecen acostadas en camas y necesitan asistencia permanente.
Son ancianos, personas con discapacidad y pacientes provenientes de instituciones psiquiátricas.
Personas que, por sus condiciones, no pueden valerse por sí mismas ni reclamar cuando tienen hambre, cuando necesitan ser aseadas o cuando llevan horas en condiciones indignas.






