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Un día sabremos la verdad: el costo del castrismo en vidas, dinero y mentiras

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Por Joel Fonte ()

La Habana.- Las medidas recientes aprobadas por el gobierno norteamericano no son contra Cuba. Esas medidas se dictaron contra la dictadura genocida que ha secuestrado y robado, por casi siete décadas, las libertades del pueblo cubano.

Cuba somos nosotros, no los gobernantes corruptos que son enemigos del pueblo.

¿Dónde estaban los pacifistas, los representantes de organismos internacionales como la ONU? ¿Dónde estaban presidentes como la izquierdista mexicana Claudia Sheinbaum, tan preocupados por las consecuencias humanitarias de esas medidas, cuando durante tan largos años este pueblo ha sido víctima de una dictadura atroz, salvaje, y ninguno de ellos denunció y menos combatió con firmeza el crimen?

Un día sabremos cuántos —no cientos, sino miles de millones de dólares— en estas décadas el castrismo invirtió para construir por todo el mundo redes de espionaje, para crear y sostener organizaciones afines a la dictadura, bajo el rótulo de «grupos de solidaridad».

Un día sabremos cuántos eufóricos y exaltados intelectuales, académicos, defensores de derechos humanos que hablan a favor del «pueblo cubano» son en realidad títeres, empleados pagados por el castrismo para lavarle su rostro.

Y ese día sabremos cómo y para qué un régimen que lleva décadas viviendo de dádivas, de donaciones —un régimen que ha pisoteado la soberanía de uno de los países más prósperos del mundo— ha mantenido 125 embajadas, 20 consulados y otras seis representaciones diplomáticas en los 196 Estados que conforman la comunidad internacional.

Sabremos con qué dinero se pagó todo ese inmenso aparato.

Ni siquiera muchos países ricos en el mundo, países con sólidas economías, se permiten tal magnitud de gasto.

Un día sabremos si el hambre continuada, si las penurias de este pueblo fueron resultado solo de la incompetencia administrativa del régimen, o si fue un actuar deliberado para emplear la tragedia de millones de cubanos como arma de propaganda política.

Ese día se acerca, y los crímenes quedarán al desnudo.

¡No más dictadura en Cuba! ¡Basta de tolerar injusticias! ¡No más temor!

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