LAS MANOS DE MI MADRE

Un día me quedé mirando fijo las manos de mi Madre. Ella estaba acostada sobre la cama descansando un rato, y no se percató de mi entrada furtiva a su alcoba. La miré de pies a cabeza, pero sus manos me…

Un día me quedé mirando fijo las manos de mi Madre. Ella estaba acostada sobre la cama descansando un rato, y no se percató de mi entrada furtiva a su alcoba. La miré de pies a cabeza, pero sus manos me…