
LA SILLA
Por Jorge Fernández Era La Habana.—¡Qué angustia! Soñé que Díaz-Canel era sustituido. —Aclara, mi amiga. No es lo mismo soñar…

Por Jorge Fernández Era La Habana.—¡Qué angustia! Soñé que Díaz-Canel era sustituido. —Aclara, mi amiga. No es lo mismo soñar…