
Díaz-Canel compareció, mintió y aburrió: el show de las mentiras en cadena nacional
Por Max Astudillo () La Habana.- El gobierno cubano anunció una comparecencia a las 7:30 de la mañana, por todas…

Hablemos, mientras ellos ayunan
Por Hermes Entenza () Nuremberg.- Pancho es un hombre sombrío, incluso con los suyos. Durante años ha sometido a sus…

Los cacerolazos llegan a la Plaza de la Revolución
Por Anette Espinosa () La Habana.- Pasaban minutos de las nueve y media de la noche cuando el sonido metálico…

Los Orishas, la electricidad y Cuba
Por Ulises Aquino Guerra () La Habana.- A veces me pregunto a dónde han ido a parar nuestros rezos y…

Díaz-Canel, el presidente que duerme con un ojo abierto
Por Anette Espinosa () La Habana.- Miguel Díaz-Canel tiene miedo. No es el miedo abstracto de quien gobierna un país…

La Habana suena a libertad: el mapa de los cacerolazos que el régimen no puede silenciar
Por Jorge Sotero () La Habana.- Cuando el sol se pone en La Habana y la red eléctrica nacional cumple…

El arte de la guerra psicológica: Trump no negocia con el castrismo, solo desestabiliza
Por Max Astudillo () La Habana.- Hagamos un alto en el camino y miremos con ojos de estratega lo que…

El que no la debe, no la teme
Por Anette Espinosa () La Habana.- Hay una regla no escrita que los cubanos aprendemos desde pequeños: si ves a…

El ocaso del castrismo: Cuba ante su hora decisiva
Por Jorge L. León (Historiador e investigador) Houston.- A comienzos de marzo de 2026, el régimen instaurado en Cuba en…

Las preguntas que no quieres responder: una carta a los que callan
Por René Fidel González () Santiago de Cuba.- Las preguntas que no te haces, que evitas o que tratas de…

Citan a las madres porque no pueden callar a los hijos
Por Sergio Barbán Cardero () Miami.- Se equivocaron. Creyeron que citando a los padres lograrían que los hijos callarán. Durante…

«Primero que liberen a los presos», el grito de las familias que no puede esperar a las negociaciones
Por Albert Fonse () Vancouver.- En estos días varios familiares de presos políticos me han escrito con la misma angustia.…
