La tragedia de un pueblo y el desprecio del régimen

Por Irma Lidia Broek () Berlín.- ¿Cómo puede alguien hablar con tanto desprecio, cinismo y prepotencia? Basta leer sus ojos y su lenguaje corporal: siempre sembrando odio entre los de adentro y los de afuera, como si no fuéramos precisamente…
