
Tres personas reciben hasta 15 años por robar aceite dieléctrico en Matanzas
Por Oscar Durán
Matanzas.- Tres ciudadanos fueron sancionados en la provincia de Matanzas por su participación en siete hechos de robo de aceite dieléctrico de transformadores y subestaciones eléctricas ocurridos entre octubre de 2024 y junio de 2025.
La Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular calificó los hechos de sabotaje y dictó penas de 15, 14 y ocho años de privación de libertad. Según la información divulgada, estas acciones provocaron daños considerables al sistema eléctrico y dejaron sin servicio durante varios días a comunidades del sur de la provincia, entre ellas San José de Marcos. Más de mil clientes resultaron afectados por la quema de uno de los transformadores.
El principal acusado, identificado por las iniciales BNM, tenía apenas 18 años cuando comenzó a cometer los robos. Su primer ataque ocurrió el 4 de octubre de 2024, al escalar un poste eléctrico y extraer aceite de un transformador situado en la carretera de AG 26.
Repitió la operación en varias ocasiones, incluso en la subestación que abastece al poblado de Agramonte, de donde llegó a sustraer alrededor de 200 litros. En junio de 2025, junto a otros implicados, participó en nuevos robos, incluido uno de 600 litros en la subestación de San José de Marcos. El resultado fue la avería del transformador y la interrupción del servicio eléctrico para numerosos habitantes.
La justicia cubana impuso 15 años de cárcel a BNM, 14 años a MSP y ocho años a YBP. Los tribunales tuvieron en cuenta la edad del principal acusado y su colaboración para esclarecer los hechos después de ser detenido.
La sentencia todavía admite recurso de casación ante el Tribunal Supremo Popular, una vez que adquiera firmeza. Las autoridades presentaron el proceso en Jagüey Grande ante vecinos de la localidad, en un acto calificado de ejemplarizante.
El mensaje oficial insiste en el castigo, aunque apenas dedica espacio a explicar la vulnerabilidad de una infraestructura eléctrica que lleva años funcionando en condiciones precarias.
Nadie puede justificar el robo de componentes esenciales para el funcionamiento de la red eléctrica. Los responsables deben responder por los daños ocasionados a miles de personas y a las cooperativas afectadas. Sin embargo, el régimen tampoco puede esconder su responsabilidad en el deterioro general del sistema eléctrico cubano.
El país lleva años sufriendo apagones interminables, transformadores averiados y una infraestructura que no recibe el mantenimiento necesario. Resulta llamativo que las autoridades tengan tanta energía para organizar actos públicos y exhibir condenas ejemplarizantes, mientras millones de cubanos siguen esperando una solución a la crisis energética.
La seguridad eléctrica también se garantiza con inversiones, mantenimiento y una gestión eficiente, tres asuntos que el Gobierno lleva demasiado tiempo sin resolver.



















