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Por Carlos Carballido ()
Dallas.- La estupidez ya es enfermedad en los demócratas y algunos extrumpistas aquejados de falsa moral y pacifismo barato.
Ahora claman a Trump que envíe a su hijo a Irán para que sienta en carne propia lo que es temer por la muerte de un ser querido.
En ese tren se han subido varios cubanitos, usando la falacia de asociación de que los anticastristas nos oponíamos al servicio militar obligatorio en Cuba.
Semejante relato se cae por sí solo. En Estados Unidos se eliminó el servicio militar obligatorio en 1973. Esto dio paso a una estricta política de reclutamiento basado en la voluntariedad y el pago profesional por los servicios del soldado.
A diferencia de unas 80 naciones donde aún es obligatorio (según datos de la CIA World Factbook, 2024), el Ejército de EE.UU. pone especial énfasis en el DD Form 4. Ese formulario incluye una sección donde se establece que, como miembro de las Fuerzas Armadas, el enlistado será: “(4) Required upon order to serve in combat or other hazardous situations” (Requerido, bajo orden, a servir en combate u otras situaciones peligrosas).
Es decir, cada soldado sabe desde el inicio a qué peligros se enfrenta si es destinado en zonas de conflicto.
Así que no. Trump, aunque quisiera, no puede ordenar a su hijo ir a la guerra de Irán. Esto es porque Barron es mayor de edad y solo puede hacerlo si, de manera voluntaria, firma su enlistamiento al Ejército.
Los demócratas están enfermos no solo de TDS, sino de ignorancia histórica.
Sus presidentes adorados, como Biden, Obama y Clinton, no enviaron a sus hijos a los conflictos armados durante sus presidencias.
Otros presidentes, como Roosevelt, Eisenhower y Lincoln, entre otros, si tuvieron hijos que participaron en conflictos armados, pero lo hicieron por voluntad propia.
Aquí el problema está en la manipulación emocional que demócratas y pseudoconservadores lanzan a las redes sociales y medios de prensa.
Lo peor, como siempre digo, no es que lo hagan. En realidad, lo peor es la enorme masa acéfala que se vuelve cajas de resonancia basadas en la estupidez emotiva y no en el sentido común.
Ah, sí, claro porque nada dice “líder moral” como exigir que un civil de 20 años se aliste voluntariamente. Mientras tanto, uno tuitea desde el sofá con un latte en la mano.