Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Por Eduardo Díaz Delgado ()
Madrid.- ¿Te enteraste? Estaban hablando en México para una transición. Tú en disposición combativa y ellos en México, cuadrando que perdonen a Raúl y a un grupito. El Diazka es el sacrificio. Pero el Diazka te convoca a ti para que seas tú el sacrificio y a él no se lo fumen.
Todo ese juego de negociación y sacrificios ocurre porque tú, que todavía vas cuando te convocan, no demuestras que no pueden contar contigo.
Te llaman a una guerra que no va a pasar, porque ellos saben que está perdida. En Venezuela no hubo guerra: todo fue un paripé y mucho miedo. ¿Quiénes pusieron los muertos? Los sacrificables. ¿Y las lágrimas? Sus familiares.
Aprende a no ser muro de contención ni escudo sacrificable de nadie, y menos de quien no va a estar ahí contigo.
Mientras tanto, yo miro cómo todo va pasando muy rápido. Veo cómo Delcy Rodríguez dio amnistía y anda por los suelos.
Veo a Diosdado Cabello mostrando cómo desmontan, clavo por clavo, hasta el último resto del chavismo. Con una sonrisa cambian la Ley de Hidrocarburos de Chávez y ponen las cosas como quieren los venezolanos y los americanos.
La piedra en el zapato era, y siempre ha sido, el chavismo.
¿Te fijaste cómo en el noticiero no te contaron ninguna de estas cosas?
El poder nunca se sacrifica a sí mismo, siempre convoca a otros para hacerlo.