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Por Jorge Sotero ()
La Habana.- Hace meses que El Vigía de Cuba viene destapando la cloaca de Mayabeque. No es una cloaca cualquiera: es la que alimenta los negocios de una casta que se ha instalado en la provincia como si fuera su cortijo particular. Lo denunciamos entonces y lo reiteramos ahora: en San José de las Lajas, en Güines, en todo ese territorio que debería ser vergel y es páramo de oportunidades para los de afuera, hay una telaraña de intereses que atrapa a los emprendedores honrados y engorda a los amigos del poder.
El caso de Ada Marys Brito, jefa de Desarrollo Local en la provincia, es paradigmático. Según los testimonios que han llegado a nuestra redacción, su gestión ha estado marcada por un descarado favoritismo hacia su entorno familiar. Su hermano, Pedro Brito, habría resultado beneficiado en asignaciones de proyectos y espacios comerciales que, en un escenario de transparencia, deberían haber sido sometidos a concurso público. La fórmula es vieja y conocida: se crean requisitos a la medida, se excluye a los incómodos y se reparten las migajas del poder entre los de siempre.
Pero el entramado no sería completo sin mencionar a la otrora gobernadora Tamara Valido y su difunto padre. En su momento, denunciamos cómo ciertos negocios en San José de las Lajas prosperaban al amparo de decisiones administrativas que olían a naftalina de corrupción. Locales comerciales estratégicos, opciones de inversión jugosas, parcelas en zonas privilegiadas: todo iba a parar a manos del mismo círculo. Y cuando alguien osaba protestar, el silencio administrativo se convertía en muro infranqueable.

Ahora, los testimonios anónimos que aparecen en las redes, dibujan un patrón que se repite: exclusión de emprendedores que no forman parte de determinados círculos. También, hay uso discrecional del poder administrativo para premiar lealtades y castigar disidencias. Y una red de complicidades que, como una enredadera, cubre desde las oficinas del gobierno provincial hasta los mostradores de los negocios «exitosos». No es emprendimiento, es monopolio encubierto. No es desarrollo local, es apropiación privada de lo público.
Ver el link de la denuncia anterior: (https://elvigiadecuba.com/la-muerte-de-pedro-valido-y-las-luchas-por-el-dinero-en-san-jose-de-las-lajas/)
Lo más grave no es solo que ocurra. Lo más grave es que ocurre con la luz del día, con la complicidad de quienes deberían fiscalizar y con el silencio cómplice de una prensa que prefiere mirar para otro lado. Por eso El Vigía publica estas denuncias. No para condenar sin pruebas, sino para ejercer el derecho a la información que a los cubanos nos niegan sistemáticamente. Ofrecemos derecho a réplica, abrimos nuestras páginas a los aludidos para que expliquen, para que muestren documentos, para que desmientan si pueden.

Mientras tanto, los hechos están ahí: los negocios crecen, los círculos se cierran, los emprendedores honrados se ahogan en trámites y los mismos apellidos aparecen una y otra vez en las concesiones. Mayabeque no es una excepción, es el espejo de lo que ocurre en toda Cuba cuando el poder se ejerce sin control y la ley se dobla a conveniencia. Pero al menos aquí, gracias a quienes arriesgan su anonimato para contarlo, sabemos un poco más de lo que ocurre tras la fachada del «desarrollo local». La rendición de cuentas no es persecución, es responsabilidad pública. Y nosotros, desde El Vigía, asumimos la nuestra.
Los mitólogos griegos imaginaron a la hidra de Lerna como una serpiente de siete cabezas que renovaba su furia cada vez que una de ellas era cortada. Hércules tardó siglos en vencerla. Pero ni el más imaginativo de aquellos fabuladores podría haber concebido un monstruo más resistente que el que hoy campa a sus anchas por Mayabeque. Una bestia de corrupción, nepotismo y componendas que, cada vez que se le corta una cabeza, le crecen dos con cargo público y presupuesto provincial.
La hidra tiene nombres y apellidos. Y también tiene jerarquías. En una de sus cabezas más visibles está Manuel Aguiar Lamas, el gobernador que posa para las fotos oficiales mientras, por lo bajo, se tejen las redes del favoritismo. Aguiar es la cara institucional, el que entrega premios y corta cintas, el que habla de desarrollo local mientras el desarrollo se concentra en unos pocos bolsillos. Pero el verdadero poder, como siempre en estos entramados, se mueve en las sombras.

Otra de las cabezas era Yuniasky Crespo Baquero. La que fuera primera secretaria del Partido en Mayabeque durante años, la que compartía palco y protocolo con Aguiar en cada inauguración, en cada feria de desarrollo, en cada visita de autoridades extranjeras. La que hoy, ascendida a jefa del departamento Ideológico del Partido Comunista, sigue teniendo sus raíces bien plantadas en la provincia que administró a su antojo.
Lo que nadie contaba en los discursos oficiales es que Yuniasky y Aguiar no solo compartían ideología. Compartían también, según fuentes de la propia provincia, un vínculo que va más allá de lo protocolario. Una relación que, en cualquier lugar con un mínimo de institucionalidad, se habría declarado para evitar conflictos de interés. Pero aquí, en el cortijo mayabequense, lo que se declara es la guerra a los que no se alinean. Mientras tanto, los afectos personales se traducen en contratos, en proyectos, en casas nuevas para los que saben estar en el lugar correcto.

La hidra tiene más cabezas, por supuesto. Está, insistimos, Ada Marys Brito, la jefa de Desarrollo Local, que ha hecho del nepotismo un arte, beneficiando a su hermano Pedro con decisiones que huelen a tráfico de influencias. Están los empresarios de ocasión que aparecen como por arte de magia cuando se licita un local céntrico o una opción de inversión jugosa. Y están los silencios, cómplices todos, de los que miran hacia otro lado mientras la telaraña se extiende.
Ahora, las redes sociales han vuelto a darle visibilidad al caso de corrupción -a los casos- en Mayabeque, pero desde acá, hace mucho tiempo que lo alertamos. A pesar de eso, nadie hace nada. Nada de nada. Porque es lógico, nadie con las manos sucias, va a abrir una investigación.