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Por Robert Prat ()
Miami.- En el béisbol, algunos jugadores se convierten en leyendas por su lealtad a una franquicia, como Derek Jeter o Tony Gwynn. Pero otros escriben su historia saltando de equipo en equipo, convirtiéndose en verdaderos nómadas del diamante.
Estos son los 10 jugadores que vistieron más uniformes en la historia de las Grandes Ligas, desde lanzadores reinventados hasta bateadores utilitarios que siempre encontraron trabajo.
Zeile fue el típico jugador versátil que todos querían: receptor, tercera base y primera base. Pasó por equipos como los Mets, Dodgers y Cardinals, destacando como un bateador sólido (253 HR en su carrera). Su periplo incluyó hasta un regreso a los Mets en 2004 para retirarse donde más brilló.
El dominicano Rodney, con su icónico lanzamiento de flecha imaginaria, fue un relevista viajero. Desde los Tigers hasta los Nationals, acumuló 327 salvamentos y un anillo en 2019. Su cambio de velocidad lo hizo útil hasta los 42 años, demostrando que los bullpens siempre tienen espacio para un personaje con efectividad.
Hawkins comenzó como abridor en Minnesota pero encontró su vocación como relevista. Jugó para Yankees, Cubs y Astros, entre otros, acumulando 1.042 juegos (10º en la historia). Su fastball de 95 mph y veteranía lo hicieron un «parche» confiable para equipos en playoff.
Uno de los mejores corredores de bases de la historia (622 robos), Lofton fue clave en los Indians de los 90, pero también pasó por Yankees, Braves y hasta los Dodgers. Su velocidad y defensa lo mantuvieron en demanda, aunque nunca se quedó más de 3 años en un sitio.
El relevista dominicano tuvo una carrera itinerante: desde los Astros hasta los Tigers, pasando por los Cardinals (con quienes ganó la Serie Mundial en 2011). Su poderoso brazo derecho (1,079 ponches) lo hizo valioso, aunque a veces inconstante.
El canadiense Stairs bateó 265 jonrones… para 12 franquicias diferentes. Famoso por sus cuadrangulares como emergente (récord de 23), fue un bateador zurdo útil que incluso jugó para los Phillies en su título de 2008. Su lema: «Siempre hay un equipo que necesita un bateador de poder».
Debutó a los 18 años con los Athletics y aún así jugó 22 temporadas. Lanzó para equipos como los Cubs y Dodgers, con una efectividad de 4.23. Su resistencia lo convirtió en un «jugador de emergencia» para rotaciones lesionadas.
Zurdo útil que pasó por casi toda la Liga Nacional (Pirates, Cardinals, Reds). No era estrella (4.73 de ERA), pero su brazo siempre estaba listo para llenar huecos en rotaciones o bullpens 8.
El récord de Jackson era único: lanzó un juego sin hit ni carrera con los Diamondbacks… y luego pasó por otros 13 equipos. Desde los Rays hasta los Blue Jays, su fastball de 97 mph lo mantuvo en las mayores, aunque con altibajos (5.46 ERA en su última temporada).
El zurdo Hill batió el récord en 2025 al firmar con los Royals. Sobrevivió gracias a su curvaball mortal y reinventó su carrera tras los 35 años. Jugó para Dodgers, Red Sox y hasta los Pirates a los 45 años, demostrando que el béisbol premia la perseverancia.
Estos jugadores probaron que en las Grandes Ligas no siempre se necesita ser una estrella para tener una carrera larga. A veces, basta con ser útil, adaptable y siempre listo para empacar las maletas. ¿El próximo en la lista? Quizás un lanzador de 40 años que acaba de ser traspasado por quinta vez en julio.