LLUEVE OTRA VEZ


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Por Jorge Fernández Era ()
La Habana.- Amanezco con la noticia de la detención en Bacunayagua, una vez más, de Alina Bárbara López Hernández, esta vez en compañía de Jenny Pantoja. Subo a la azotea y constato que desde temprano están en función mía los aguerridos combatientes de siempre, esos que dilapidan lo que no tenemos en vigilar a unos pocos ciudadanos que piensan por cabeza propia.
Miedo al disenso. Nula voluntad de conversar, polemizar, discutir. La «Revolución» y el «Socialismo» demuestran cuán débiles son. Secuestrados ambos por un Gobierno que miente cuando dice que en Cuba no se reprime el pensamiento, recurren a actos tan ridículos como detener a dos mujeres indefensas que desean pararse en una plaza pública y nada más.
Es un delito, vaya peligrosidad, que reclamemos una Asamblea Constituyente que reformule la carta magna que pisotean; la liberación de cientos de muchachos que fueron reprimidos por ejercer los derechos que les otorga su Constitución; que se haga más por los millones de viejos que lo dieron todo por el proceso «revolucionario» y hoy viven en la indigencia; y que cese el inmoral e ilegal acoso que se ejerce sobre nosotros.
Alina está al tanto del problema de salud que me limita e impide encontrarme con ella en algún lugar de La Habana. Me exigió centrarme en resolverlo. Le dije que al menos protestaría en las redes y me sentaría como otras veces en la escalera de mi edificio. Su detención lo cambia todo. Estaré al tanto de su situación y de la de Jenny. El que tenga información que la eche para acá. Ya veré qué determino.
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