La Habana.- Un indicio significativo de que el gobierno cubano no dispone de un programa de transformación del modelo económico, o de que quizás lo tiene, pero no se atreve a hacerlo público, es la ausencia de la meta de despidos en el sector estatal.
No se dispone de cifras oficiales completas de empleo de 2024 y 2025, pero el empleo no estatal creció a la vez que se redujo el empleo estatal. No obstante, se estimaba oficialmente que en 2024 las MIPYMES privadas apenas representaron 1,4% del total nacional de ocupados.
A pesar de la reducción de casi 2 millones de empleos estatales en los últimos 17 años, el sector estatal (empresas y unidades presupuestadas) todavía concentra 67,2% del empleo total del país en entidades descapitalizadas y con precariedad salarial.
La contracción del empleo estatal, el predominio de precios de oferta y demanda del mercado, y la expansión de la actividad privada, especialmente de empresas privadas, serían tres componentes imprescindibles de una transformación económica de calado.
La ausencia o la manera desdibujada en que los despidos estatales, el predominio de precios de mercado y el desarrollo de la empresa privada nacional aparecen en documentos y declaraciones oficiales, no compagina con la respuesta que se necesita.