Comparte esta noticia

Por Pedro Monreal (El Estado como tal)

La Habana.- Es problemático proyectar la “actualización” de Cuba como variante modélica de las transformaciones en China y Vietnam: la “conceptualización” no es adecuada como guía, se tergiversan elementos “compartidos”, y nada se dice acerca del dilatado plazo que se requiere.

El documento de la “conceptualización” (2021) -la “santa escritura” del PCC sobre el modelo- no conduciría al tipo de transformaciones que llevaron a China hacia una “economía de mercado socialista” y a Vietnam hacia a una “economía de marcado con orientación socialista”.

El documento de la “conceptualización” de 2021 presenta esencialmente un modelo basado en la planificación centralizada, con matices de descentralización y regulación del mercado. No propone una transición hacia una economía de mercado con apelativo “socialista”.

La “conceptualización” permanece anclada en el esquema básico de la reforma Liberman- Kosygin de mediados de la década de 1960 de introducir elementos de mercado para mejorar la eficiencia sin cuestionar esencialmente la planificación centralizada.

Evidentemente China, Vietnam y Cuba comparten la “dirección” del partido comunista, pero en Cuba no existe un Estado “fuerte”, ni el gobierno es “eficaz”, ni la administración pública es “ágil”, ni se encuentra “libre” de la burocracia. Ni en la realidad, ni como plan creíble.

Una laguna notable en el relato de la equiparación modélica que intenta presentarse es el extendido plazo de aproximadamente veinte años que necesitaron China y Vietnam para hacer la transición básica del plan central hacia una economía de mercado socialista.

El gobierno cubano menciona con frecuencia el argumento razonable de que los programas económicos no ofrecen “soluciones mágicas”, pero no le resulta políticamente funcional reconocer que a China y Vietnam les tomó dos décadas transformar el modelo.

Deja un comentario