
Estados Unidos sanciona a nueve entidades cubanas y a tres directivos del ICAP
Estados Unidos amplió este jueves su régimen de sanciones contra Cuba con medidas dirigidas a nueve entidades estatales vinculadas con la minería, la metalurgia, el comercio exterior y la construcción, además de tres directivos del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).
La decisión fue anunciada por los departamentos del Tesoro y de Estado como parte de la estrategia de presión de la Administración de Donald Trump contra el Gobierno cubano. La medida coincide con un operativo en el aeropuerto de Miami en el que varios estadounidenses que regresaban de la isla fueron sometidos a interrogatorios y controles adicionales.
¿A quiénes alcanzan las nuevas sanciones contra Cuba?
Las sanciones incluyen al Ministerio de la Construcción y a ocho empresas estatales. Entre ellas figuran la Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, Metalcuba, el Grupo Empresarial Geominero Salinero (Geominsal), Acinox Comercial, Coratur, Transimport, Consumimport y Acorec, una agencia que suministra personal local a compañías extranjeras que operan en Cuba.
Según Washington, estas entidades sostienen o financian parte del aparato económico y represivo del Estado cubano. La inclusión en las listas estadounidenses puede dificultar sus operaciones financieras y comerciales, además de elevar los riesgos para bancos y empresas extranjeras que mantengan relaciones con ellas.
Tres directivos del ICAP también fueron sancionados
La medida alcanza al presidente del ICAP, Fernando González Llort; a la primera vicepresidenta, Noemí Ramona Rabaza Fernández; y a la directora para Norteamérica, Leima Martínez Freire.
El secretario de Estado Marco Rubio acusó al ICAP de patrocinar una red de influencia destinada a identificar, captar y radicalizar a ciudadanos estadounidenses. El funcionario relacionó esa acusación con los intercambios y actividades organizados en Cuba alrededor del centenario del nacimiento de Fidel Castro.
González Llort fue uno de los cinco agentes cubanos de la llamada Red Avispa arrestados en Estados Unidos en 1998. Regresó a Cuba en 2014, tras ser liberado en un canje de prisioneros.
Estadounidenses fueron interrogados al regresar de la isla
El fin de semana anterior, agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos detuvieron brevemente a varios ciudadanos estadounidenses que volvían de Cuba después de participar en actos por el cumpleaños de Fidel Castro. Durante el procedimiento, las autoridades incautaron teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos para revisarlos.
Los viajeros fueron liberados y pudieron entrar al país. Sin embargo, funcionarios estadounidenses dijeron que podrían enfrentar acciones judiciales si una investigación determina que violaron las restricciones aplicables a las transacciones con entidades vinculadas al Gobierno cubano. El estado final de los dispositivos retenidos no estaba claro.
Las autoridades estadounidenses han advertido que sus ciudadanos pueden exponerse a sanciones por realizar operaciones con hoteles, restaurantes, tiendas u otras empresas estatales incluidas en las restricciones.
La respuesta del Gobierno cubano
El canciller cubano Bruno Rodríguez rechazó las nuevas medidas y acusó a Washington de buscar un daño deliberado a la economía de la isla. Según afirmó, las sanciones pueden obstaculizar la llegada de contenedores con alimentos, medicinas y dispositivos médicos, incluidos productos adquiridos por mipymes privadas.
Rodríguez defendió el trabajo del ICAP durante más de seis décadas y calificó las sanciones de “fracasada obsesión” de Rubio contra Cuba.
Las nuevas medidas llegan mientras Cuba enfrenta una crisis marcada por la escasez de combustible, apagones, dificultades en el transporte y un fuerte deterioro de la actividad turística. La Administración Trump sostiene que la presión económica busca cortar las fuentes de financiación del Gobierno cubano; La Habana denuncia que el efecto termina agravando las dificultades de la población.



















