
Peloteros del Cuba Juvenil sufren un calvario a su llegada al aeropuerto José Martí
Por Anette Espinosa
La Habana.- Tremendo recibimiento el que tuvo el equipo Cuba Juvenil a su llegada a La Habana. Los muchachos aterrizaron después de un vuelo desde República Dominicana y terminaron esperando por sus maletines más tiempo del que estuvieron en el aire. Una escena que resume, en pocos minutos, la capacidad de este país para convertir cualquier cosa sencilla en una odisea.
Según el periodista oficialista Pavel Otero, no había suficientes trabajadores para trasladar los equipajes desde el avión hasta la instalación. Así funciona una nación donde la escasez ya no se limita a la comida, los medicamentos o el combustible. Ahora tampoco aparecen las manos necesarias para recoger unos maletines en el principal aeropuerto del país.
Los atletas venían de pasar una madrugada entera sin dormir, sometidos al protocolo de estancia y chequeo en el aeropuerto de Santo Domingo. Llegaron a Cuba cansados, con la esperanza lógica de terminar el viaje, y se encontraron con otra espera absurda sobre la estera del José Martí.
Después de tanta demora todavía les quedaba lo peor: una larga carretera por toda la isla para ir dejando a jugadores y entrenadores en sus respectivas provincias. El descanso quedó para otro día. La planificación, al parecer, también tomó vacaciones antes de que aterrizara el equipo.
Este episodio puede parecer pequeño frente a los grandes problemas que enfrenta Cuba, aunque retrata perfectamente la desgracia nacional. Nada funciona cuando debe funcionar y nadie responde cuando las cosas salen mal. Hasta recibir a unos jóvenes atletas que representan al país termina convertido en otro capítulo de abandono, improvisación y miseria.



















