
Prensa, encuestas sesgadas y porqué no te lo dicen
Por Carlos Carballido
Dallas.- La maquinaria propagandística de la prensa ya comenzó a dispersar el veneno antirrepublicano de cara a las elecciones de medio término.
Una y otra vez saturan con resultados de encuestas y proyecciones políticas que, desde 2016, aseguran la desastrosa derrota del Partido Republicano.
Generan malestar en los conservadores, desesperanza y caos, mientras que el ala contraria cae en una especie de éxtasis eufórico en programas de debate, redes sociales y discusiones familiares.
No puede asegurarse que las encuestas sean falsas o infladas. Lo que no te dicen es que los afiliados al Partido Republicano cada vez participan menos en los sondeos públicos de preferencia política.
El peor problema que tienen las encuestas usadas por la prensa es el llamado HERDING o efecto rebaño de las casas encuestadoras que tienen contrato con los medios.
Según la Asociación Estadounidense de Investigación de la Opinión Pública (AAPOR), ocurre cuando una firma ajusta los resultados que presenta, o decide cuáles publicar, para que no se alejen demasiado de lo que muestran otras encuestas.
En lugar de aportar una medición independiente, termina acercándose al consenso existente (republicanos odiados, demócratas amados) y, por efecto de validación, los medios se encargan de dispersar el mensaje.
Hay que esperar a la elección
Desde hace varias décadas la participación de republicanos en encuestas ha caído dramáticamente a casi el 1 %, es decir, de 100 afiliados a ese partido solo uno llena una encuesta telefónica o por mensajería, que es la más utilizada en estos momentos.
Las redacciones y los agregadores de contenido en redes sociales suelen destacar o promediar las encuestas que muestran ventajas demócratas más claras.
Eso genera titulares y narrativas más coherentes con su audiencia o línea editorial. Las que muestran escenarios más ajustados o favorables a republicanos reciben menos atención y, como es un efecto social comprobado, el patrón se repite hasta el cansancio.
Mi recomendación: no pierda el tiempo creyendo cuando vea algo así como que la popularidad de Trump ha caído al mínimo o que se proyecta una ola azul.
Eso hoy solo es posible saberlo cuando termina una elección y se cuentan los votos. Porque tampoco es legal dar un resultado preliminar de ventaja de un partido o candidato en elecciones anticipadas.
Pero así nos manipulan. Porque lo que se necesita es el efecto engagement: la obligatoriedad de cada vez ver qué dirán mañana las encuestas y producir la ansiedad que le retuerza los hígados.



















