Por Pedro Monreal (El Estado como tal)
La Habana.- ¿Es el «timing» de las asociaciones mixtas en Cuba una «dulce salida a amargas dificultades»? Pocas cosas tan atractivas existen del lado del gobierno cubano «listas para usar» en un eventual escenario de diálogo o negociación con Estados Unidos.
La nueva norma sobre asociaciones imprime un ilusorio giro «procapitalista» al modelo económico de Cuba sin riesgo de transformarlo sustancialmente. Es un punto que conviene esclarecer desde el inicio para evitar posibles discusiones triviales sobre un asunto crucial.
Lo primero que parece indicar el «timing» de la autorización de asociaciones mixtas es que perturba la secuencia lógica del proceso de «perfeccionamiento». Además, interfiere en el entorno normativo de los principales actores económicos nacionales.
En 2023, la secuencia parecía ser primero una ley de empresa estatal (sujeto principal). Luego, seguiría la ley de Mipymes (sujeto secundario) y después la posible adopción de normas especiales relativas a las empresas mixtas. Estas normas se mencionaban en la ley de empresa estatal.
Una nebulosa legislativa
La aprobación de la ley de empresa estatal se incluyó en el cronograma legislativo 2023-2027 y se indicó como fecha de aprobación el mes de diciembre de 2023. Parecía ser prioritaria. Sin embargo, ha sido pospuesta y su estatus se mantiene nebuloso en la agenda legislativa.
La norma de asociaciones pareció volar por debajo del radar legislativo del mes de diciembre de 2025. No obstante, se aprobó el 10 de diciembre de 2025. Hasta su difusión oficial el 3 de marzo, no se mencionó oficialmente la existencia de esta norma en fuentes públicas cubanas.
El «timing» de la más imprecisa norma sobre actores económicos que haya sido aprobada en Cuba desde 2021 posee, precisamente por eso, una conveniente utilidad. Esta utilidad se da en el entorno actual de intensa presión de Estados Unidos.
No solamente el contenido, sino su propia fecha de aprobación (10 de diciembre de 2025), permiten proyectar el Decreto-Ley 144 hacia el exterior como una señal positiva de tipo «estructural». Además, sirve simultáneamente hacia el interior de Cuba como muestra de consistencia.
Siendo las asociaciones normadas en el Decreto-Ley 144 una especie de ornitorrinco económico, quizá vale recordar aquello de que no porque ese animal produzca huevos y leche puede hacer sus propias natillas.



