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Por Eduardo Díaz Delgado

La Habana.- Hay tantas cosas mal en el relato… visión térmica y drones, pero no radares. Un radar de pesca, como los que traen normalmente esas lanchas, da para detectar a otro barco. La única opción para que la lancha del capitán Plin ganara con tres AK a la gente de la otra lancha es que estos fueran remancos. Tenían de todo para hacer un colador gris. Y alguna claria dirá que tienen súper guerreros. Es importante para ellos olvidar que les mataron a 32 de élite en 20 minutos en Venezuela, y los testimonios de los sobrevivientes fueron comprometedores. Tipo: “cuando salimos del refugio vimos los muertos”, “estábamos durmiendo”… y cosas así.

Esto es más para ellos que para nosotros. Necesitan ese relato vencedor, porque lo que quedó de la experiencia del 3 de enero fue traumático. Es perfecto para eso: con superioridad y les ganamos.

Ahora, volviendo al cuento… se pasan de verdad. El P1 náutico llevaba a 10 personas y una salvajada de armas. Lo realmente gracioso es que no le dieron a ningún combatiente, sí al capitán desprevenido, parece, que supuestamente ordenó irlos a buscar y se expuso a hablar con ellos a 20 metros de distancia. Con esa cercanía es demasiado fácil hacer un colador verde y hundir la lancha gris, pero los protas andaban mareados, al parecer. Aun así, se arreglaron para darle de lleno a la barandilla, que hasta se dobló. Ojo: una barandilla de unos 40 mm de diámetro, de lleno en el centro… pero no a un bote 100 veces más grande ni a la gente que estaba sobre el bote.

Los detalles están tan fula que parece que están mal a propósito. Como está la situación, ¿no llevaban comida? ¿Dinero? ¿Nadie ha pensado en eso? Los daños en la Guardafronteras son tan reparables que dan a pensar que el teatro no tenía permiso para tirar cohetes.

La administración del espacio en la lancha invasora es un enigma. El Tetris tuvo que ser tremendo.

El motivo de la incursión parece más absurdo que la historia. Supongo que era para asaltar algo; espero que no sea un cajero, porque lo único que pueden ofrecer es encabronamiento. ¿Una incursión armada? El terror que causan en la plaza los Delta Force y la certeza de que actuarían si el gobierno reprime una protesta pacífica están diametralmente opuestos a esta situación.

Lo de insinuar que esto es obra del gobierno de EE.UU. y no de cubanos que están hasta la pin del gobierno de Cuba, en el supuesto caso de una incursión armada, es verdaderamente estúpido, penoso. Una guayaba verde.

Ya no me meto a profundizar en la gente que iba y en la que se supone que iba, en que primero dijeron 4 muertos y después 3, después de nuevo 4. ¿No saben contar? Ese pa’ atrás y pa’ alante es tremendo patiñero en esta historia, que desde ahí empezó muy mal.

Realmente sería muy osado pedir que un equipo multidisciplinario los ayude con las historias… pero lo necesitan.

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