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Mike Hammer: ¡¡Sera más rápido de lo esperado !!
Por Jorge L. León (Historiador e investigador)
Houston.- Las palabras de Mike Hammer en entrevista a ABC resuenan como un llamado a mirar la verdad con claridad. La dictadura cubana, por años sostenida por promesas y coerción, enfrenta hoy un desgaste que ya no puede ocultar. En el interior del país, la economía se ha convertido en espejo de su fracaso:
Desabastecimiento persistente, inflación que devora el poder adquisitivo y servicios públicos que colapsan bajo su propia incapacidad. A esto se suma la emigración masiva, que arranca de la patria a los hombres y mujeres capaces de transformar la realidad, dejando tras de sí un vacío de futuro y esperanza.
Cuando la fe en el sistema se desvanece, la obediencia cede lugar a la resignación, y la resignación a la desafección silenciosa.
Fuera de sus fronteras, la situación tampoco ofrece respiro. El aislamiento internacional, las sanciones y el escrutinio diplomático han limitado la maniobra de quienes gobiernan, mientras aliados históricos lidian con sus propias crisis y reducen su capacidad de sostén.
En un mundo interdependiente, ningún régimen puede sobrevivir aislado, dependiente de apoyos inciertos y flujos financieros inestables. La combinación de presión externa y pérdida de credibilidad interna mina, de manera inexorable, la capacidad de resistencia del poder central.
Sin embargo, quizás la señal más reveladora se encuentre en las altas esferas del poder. Todo régimen prolongado genera tensiones internas: disputas por la sucesión, divergencias sobre reformas necesarias y temores frente a un futuro que podría erosionar privilegios. Cuando la unidad de la cúpula se quiebra, incluso la estructura más férrea se vuelve vulnerable.
La historia nos enseña que los grandes cambios rara vez se producen por asalto frontal; Surgen, más bien, de las grietas internas que amplifican la presión social y externa. Si estas fuerzas convergen, lo que parecía imposible se torna plausible: La caída deja de ser un pronóstico lejano y se convierte en un escenario inminente.