Tomado de El Estado como tal
La Habana.- A la espera del eventual análisis oficial “muy crítico” sobre el “ordenamiento” se dispone de interesantes consideraciones expuestas antes del “ordenamiento” por parte de cinco economistas: Carmelo Mesa-Lago, Mauricio de Miranda, Elías Amor, Emilio Morales, y Omar Everleny Pérez.
Sobre la TASA DE CAMBIO, Mauricio de Miranda opinó que la tasa de cambio “no refleja las condiciones reales de la economía cubana» y que debió «adoptarse un valor de partida más alto, en torno a lo que está reflejando el mercado”.
Carmelo Mesa-Lago expresó que, aunque “el valor de ‘equilibrio’ del CUP no se conoce porque ni el CUP ni el peso cubano convertible (CUC) se tranzan en el mercado internacional” y consideró que «el CUP está sobrevaluado».
Omar Everleny Pérez dijo que con una unificación cambiaria habría empresas estatales que «podrían ser irrentables ahora» y que «la preocupación de esas empresas ahora es quién paga esa irrentabilidad…pero el Estado dejará quebrar a empresas que le resultan útiles?».
Elías Amor indicó que «Conviene tener presente que es inconcebible y poco racional plantear una devaluación de la moneda de un país buscando generar efectos asimétricos sobre distintos sectores económicos y sociales”.
Emilio Morales apuntó que «Han lanzado la medida sin haber liberado las fuerzas productivas y sin liberar los precios, (…) el Estado ha fijado los precios sin tener en cuenta la dinámica del mercado. Por tanto, la medida ha nacido coja”.
Sobre LA INFLACIÓN, Mauricio de Miranda expresó que «las autoridades cubanas creen que pueden contener la inflación con medidas coercitivas, con topes de precio, etc.”, pero que “los niveles inflacionarios podrían llegar a ser muy grandes».
Mesa-Lago precisó que «en el sector empresarial estatal el cambio de 1 CUC= 1 CUP= 1 USD se devaluara 2.300%, lo que quiere decir que los precios subirán enormemente, y también el precio minorista».
Omar Everleny consideró que “si los insumos que reciben las empresas productivas se van a incrementar en varias veces, obligatoriamente los costos aumentan y con ellos los precios».
Emilio Morales planteó que para evitar una hiperinflación es necesario un respaldo al que solo se puede llegar «liberando las fuerzas productivas, creando un mercado de libre oferta y demanda, de libre empresa y de liberación de precios».
Sobre el PROBLEMA DE SECUENCIA, Mauricio de Miranda anotó que «no se ha incluido algo que es fundamental y es estimular las condiciones para el impulso de la producción y, por tanto, de la oferta”.
La versión completa de las opiniones de los cinco colegas puede ser consultada en el artículo “La inflación será inevitable, el mercado negro ‘se disparará’ y el Estado no podrá controlarlo”, publicado en Diario de Cuba el 14-12-2020.
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