Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Belisario, el último romano: el general que reconquistó Roma y murió olvidado

Comparte esta noticia

Siglos después de que Roma cayera ante las tribus bárbaras, un general surgió en Constantinopla con el sueño imposible de restaurar la gloria perdida del imperio: Belisarius.

El brazo derecho del emperador Justiniano, emprendió una serie de campañas relámpago que lo llevaron a reconquistar el norte de África y gran parte de Italia.

Con recursos limitados y enfrentándose a fuerzas que lo superaban en número, utilizó su ingenio táctico para devolver a los romanos el control de su antigua capital y del Mediterráneo.

Belisarius era un maestro de la guerra asimétrica y la psicología militar. Logró defender Roma con un puñado de hombres contra un asedio masivo y capturó Cartago en cuestión de semanas.

Sin embargo, su mayor batalla no fue en el campo de batalla, sino en los pasillos de la corte.

Su inmensa popularidad despertó la envidia de Justiniano, quien constantemente le negaba suministros y refuerzos por miedo a que el general pudiera reclamar el trono.

A pesar de esto, la lealtad de Belisarius permaneció inquebrantable.

La leyenda cuenta que murió en la pobreza y ciego, pidiendo limosna en las calles de la ciudad que él mismo había protegido, aunque la historia sugiere un final más digno pero marcado por el olvido político.

Fue el último de los grandes romanos, el hombre que demostró que el espíritu de las legiones aún vivía en el este.

¿Qué motiva a un hombre a seguir siendo leal a un líder que lo desprecia y sabotea constantemente sus esfuerzos por el bien común del Estado?

Deja un comentario

Lo más consultado hoy