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Basura, mafia y dictadura: el ciclo vicioso de la izquierda

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A finales de 2007, Italia tenía un gobierno de centroizquierda con Romano Prodi, y Nápoles, en el sur, despidió ese año literalmente cubierta de basura.

En una crisis de larga duración con la gestión de los residuos, ya en enero de 2008 Nápoles estaba en emergencia sanitaria. La administración local estaba penetrada por la Camorra y la corrupción. La pésima gestión de los residuos, el manejo de contratos falsos y otras fallas forraron de dinero a la mafia y cubrieron a Nápoles de insalubridad.

Ese mismo mes de enero, el gobierno socialista cayó por vínculos de un ministro con la corrupción. Prodi convocó elecciones generales en abril y ganó Silvio Berlusconi, quien asumió en mayo con su coalición de centroderecha.

El nuevo gobierno envió el ejército a Nápoles a vigilar los vertederos y a Protección Civil a garantizar la recogida. Reabrió una planta de reciclado modernizada en Acerra, y el problema de la basura se contuvo en Nápoles hasta el día de hoy. La izquierda italiana, casi en su totalidad, se opuso a las medidas de saneamiento de Berlusconi.

Venezuela, bajo Maduro, está llena de basura. Las orillas del lago Maracaibo, en Venezuela, están en un 90% llenas de basura y, según informes de 2021, casi el 50% de los venezolanos no tiene acceso a recogida de inmundicia.

Donald Trump envió el ejército y, entre los sacos de basura, cargaron con Maduro y su esposa. El problema de la basura ya ha comenzado a resolverse. La izquierda italiana y mundial está en contra de Trump por haber arreglado el problema de la basura y, de paso, abrir El Helicoide, uno de los centros de tortura más temibles del hemisferio.

La Habana está llena de basura. ¡Hasta los techos! Hay una verdadera crisis sanitaria que recuerda a Nápoles en 2008, pero agravada por el calor del trópico, que ha desatado una epidemia de dengue, otra de chikungunya y varias otras. La gente está muriendo. Italia no manda el ejército. Trump no acaba de enviar el ejército. Nadie manda ningún ejército. Y los cubanos siguen rodeados de basura y muriendo.

Pero, como Trump envíe el ejército, la izquierda italiana y la izquierda mundial estarán en contra. Como siempre.

Lqqd: lo cual queda demostrado: la basura es la izquierda. Y viceversa: la izquierda es una puta basura.

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