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¿Diferencia horaria?

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Por Reynaldo Medina Hernández ()

La Habana.- Entre Cuba y España existen seis horas de diferencia. Eso me lo aprendí por necesidad, debido a la permanente desinformación en la programación televisiva, porque ¡hasta para eso hay secretismo!, con el objetivo de saber a qué hora se transmiten (cuando se transmiten) los partidos de fútbol de la Liga española. De manera que el juego que estamos viendo (cuando lo transmiten en vivo) a las 3 de la tarde en Cuba, está teniendo lugar a las 9 de la noche en la Madre Patria.

Pero esto no es conocimiento nuevo para mí, hace muchos años, desde que siendo un niño leí «La vuelta al mundo en 80 días», de Julio Verne, aprendí que entre países situados en diferentes partes del mundo, no es la misma hora, y a veces ni el mismo día. Me gusta mucho escuchar en Radio Reloj, justo a la medianoche, cuando anuncian: «12 de la noche en La Habana, Cuba, 1 de la madrugada en…».

Los husos horarios marcan unas (imaginarias) líneas verticales de norte a sur, que determinan las zonas horarias en el planeta. Por eso en países muy grandes, si no se decide desde el Gobierno unificar el horario en todo su territorio, pueden haber dos, y hasta tres horas diferentes entre sus regiones, de acuerdo con la zona horaria en la cual están ubicadas. No es extraño entonces que a muchos les sorprenda descubrir que en nuestra pequeña isla, el territorio desde el oeste de La Habana hasta Pinar del Río pudiera tener un horario diferente al del resto del país. Por supuesto, esto sería absurdo, de modo que en Cuba rige desde siempre un horario unificado.

Los horarios…

Al menos eso era lo que yo creía hasta hace poco, pero parece ser que en algún momento hubo cambios en esto y yo, entretenido como soy, siempre desinformado, «detrás del palo y cogiendo sombra», como se decía cuando yo era muchachón, no me enteré. Lo que sí es evidente, es que en la Cuba de hoy mismo hay diferencia horaria. Si no, ¿cómo se explica que un programa televisivo trasmitido «en vivo», reflejara horas diferentes en el lugar de origen y en el de recepción?

Explico, porque parece complicado. Con mucha seriedad (por lo supuestamente importante del tema), se anunció una comparecencia «en vivo» por la TV, para las 10 de la mañana. Sin embargo, el reloj de la presentadora, Arleen Rodríguez Devivet, sí, la experta en la obra martiana y la situación de los apagones en Cuba. Porque les recuerdo a quien quizás lo olvidó, que no es la primera vez que pifia en el tema «oscuro».

Hace algún tiempo en otro programa de TV, con objetivos, digamos que similares, con los ojos muy abiertos, manifestó, con mucha sorpresa y admiración ella, que en Cuba había personas soportando apagones ¡de hasta 4 horas!, en un momento en que los susodichos eran de 16, 18 y hasta 20 horas, lo que demuestra su nivel, no de desconexión como dicen, sino de total ignorancia de la realidad cubana.

Por supuesto, se la comieron cruda en las redes por tamaño irrespeto al pueblo. No señores, a ella no la atacan «por ser revolucionaria», o «por defender a la Revolución», como pretenden hacer creer sus amiguitos y colegas de equipo…

Los relojes y el horario

Retomando el trillo, el reloj de la mencionada señora marcaba las 5, lo que hace suponer que en ese momento eran las 5 de la tarde, porque, al menos hasta hoy, la TV cubana nunca ha transmitido en vivo un programa a las 5 de la madrugada.

De modo que si son las 10 de la mañana y un reloj marca las 5, no pueden ser las de la tarde de ese día, porque faltarían 7 horas para ese momento y, desechada ya (por lo antes explicado), la posibilidad de que fueran las 5 de la madrugada de ese día… entonces tienen que ser las 5 de la tarde del día anterior.

Y antes que nadie lo diga, se descarta que el reloj estuviera roto, o sin batería. Una señora que viaja por el mundo entero con regularidad, en primer lugar, debe tener (varios) relojes automáticos (de marca), y en segundo, no va a ir a un acto de esa magnitud con un reloj inutilizado.

Conclusión: mientras «en algún lugar de Cuba», me muero de curiosidad por saber cuál, se transmitía un programa «en vivo» a las 5 de la tarde, y yo lo veía en mi televisor desde mi casa, ubicada en un barrio habanero, mi reloj, que funciona bien, marcaba las 10 de la mañana del día siguiente.

¿Diferencia horaria en Cuba? Definitivamente hay temas en los que me tengo que actualizar, porque, retomando el lenguaje de la nostalgia, «estoy atrá».

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