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Por Yin Pedraza Ginori ()

Madrid.- Suponer es un verbo maravilloso, que nos permite imaginar cualquier fantasía, por rara que parezca. Supongamos que la sociedad civil de Fracasilandia, hastiada de la corrupción y la opacidad conque los dirigentes manejan La Cosa, pariera un amplio movimiento cívico para exigir la transparencia a que, según la propia Constitución castrista, tiene derecho.

En una operación “mono ve, mono hace”, replicando lo que ha ocurrido en los Estados Unidos con la publicación de los papeles del pederasta Jeffrey Epstein, vamos a suponer que la gente lograra su propósito y pudiera acceder a los archivos top secret que la dictadura guarda bajo siete llaves. De esta manera, cualquier ciudadano podría entonces consultar toda la documentación de los ministerios e instituciones del estado. Además, podría revisar documentos como “Los papeles del Consejo de Ministros”, “Los papeles del MINREX”, “Los papeles de la Seguridad del Estado”, en fin, el mar.

Centrémonos en la Asamblea Nacional del Poder Popular que, a lo largo de sus 49 años, ha sesionado en plenos que duran dos o tres días, al finalizar cada semestre. Antes de cada período de sesiones, se reúnen sus comisiones permanentes durante una semana, más o menos.

Sigamos suponiendo. Aprovechando esa acción de transparencia tú, cubano de a pie, podrías entrar en la web de la Asamblea y acceder a la sección “Los papeles de la ANPP”. Así, podrías buscar en ella el tema de tu interés entre los tratados en las miles de sesiones y reuniones celebradas por ese organismo desde su nacimiento, el 2 de diciembre de 1976, hasta el día de hoy.

Esa gaveta tiene cucarachas

Pues si escribieras “GAESA” en la casilla de búsquedas, la decepcionante respuesta de la página sería “No se encuentran resultados”.

Nunca, en ninguna de sus diez legislaturas, la ANPP, el órgano supremo del poder del Estado que representa el Poder Legislativo de la República de Cuba, ha abordado un asunto tan importante como es el funcionamiento del opaco aparato económico-militar que controla las divisas del país. Además, dicho aparato hace lo que le da la gana con ellas.

La ANPP aprueba los planes económicos donde GAESA es el actor principal. Sin embargo, el funcionamiento interno, las inversiones y los resultados financieros de este grupo militar no son objeto de rendición de cuentas pública ni de escrutinio detallado por parte de los diputados.

Nunca es nunca. La cúpula castrista jamás ha situado el tema GAESA en la agenda del parlamento, ni siquiera para que su rebaño de mansas y obedientes ovejitas diputadas lo apruebe por unanimidad. Es como si mami, educando a su bebito, le diera un golpecito en la mano, mientras le dice “Eso no se toca, cariño”.

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