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Mi respuesta al… «Compañero» este (Joel Queipo)

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Por Eduardo Díaz Delgado ()

Madrid.- El cubano tiene derecho a pensar lo que le dé la gana. DE-RE-CHO. No son traidores porque nunca juraron lealtad a ningún gobierno, ni firmaron contrato alguno con el Partido, ni con el Estado, ni con su propaganda. La lealtad forzada no es lealtad: es sometimiento.

Y además, sacas el video de contexto. Mentiroso. Manipulas, recortas, interpretas y luego acusas. Eso no es análisis, eso es libreto.

¿Al servicio de quién estás tú? ¿De un gobierno que necesita parecer apoyado porque ya no lo está?
¿De un sistema que ahoga la crítica, persigue la disidencia y luego se victimiza diciendo que todo es “financiado”, “imperial”, “enemigo”?

Hablar contra la opresión no es traición. Hablar contra la opresión es estar al servicio del pueblo cubano, que es el oprimido real, el que no tiene luz, ni comida, ni voz, ni derechos efectivos.

Dices “intervención militar” como quien grita “lobo” para no hablar del hambre. La repiten tanto que ya ni ustedes se la creen. Si eso fuera cierto, ¿por qué a Mike Hammer no lo revisan, no lo detienen, no le decomisan nada? Porque el problema no es Estados Unidos. El problema es el cubano que habla sin permiso.

Ustedes no temen una invasión. Temen •un micrófono•, una cámara, una idea clara y una frase que conecte con lo que la gente ya piensa y no se atreve a decir.

Ese es el verdadero delito. No la agenda. No el financiamiento. Y no el “manual”. La palabra libre.

Hablan de soberanía mientras le quitan soberanía al ciudadano. Hablan de patria mientras confunden patria con gobierno. Y hablan de derechos humanos mientras criminalizan el pensamiento.

No hay “ingenuidad”, dices. Correcto. Tampoco hay ingenuidad en el pueblo que ya no se traga el cuento.

Y no: defenderse de un Estado que te oprime no es vender la patria. Vender la patria es usar la patria como escudo para sostener el poder.

La revolución no está amenazada por jóvenes, ni por videos, ni por proyectos. Está amenazada por su propio fracaso y por el hecho de que ya no puede esconderlo.

Eso es lo que te duele. Eso es lo que atacas. Y eso es lo que no puedes refutar. Y por eso gritas.

PD. Y te prometo que un día vas a responder por la acusación tácita de financiamiento de estos muchachos. Te lo prometo.

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