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Medidas de Trump en el sector camionero están dando frutos pese a la pataleta demócrata

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Por Carlos Carballido ()

Dallas.- Las medidas aplicadas por la administración Trump al transporte comercial por carretera están comenzando a dar resultados, a pesar del relato negativo que impulsan medios tradicionales y los “chancleteros” de redes sociales.

La exigencia de que los choferes con licencia CDL tengan estatus legal en el país, además de dominio básico del inglés, está despejando el camino para que 2026 sea un año más favorable para los llamados owner-operators y para las pequeñas y medianas compañías transportistas.

La afirmación se apoya en el más reciente informe de FreightWaves y su plataforma de datos SONAR, que registran un aumento significativo en las tasas de rechazo de cargas mal pagadas o poco seguras desde la implementación de estas políticas.

Durante administraciones anteriores, la tasa de rechazo apenas rondaba el 5%, debido al exceso de conductores extranjeros —muchos sin estatus legal o en trámites migratorios— que aceptaban tarifas irrisorias ofrecidas por intermediarios, conocidos como brokers.

Con las nuevas regulaciones de Trump, esas tasas subieron al 14% en diciembre de 2025 y, según proyecciones del sector, podrían alcanzar el 26% este año.

¿Qué significa esto en términos prácticos?…:Que los choferes nacionales vuelven a valorar su trabajo profesional y ahora pueden darse el lujo de rechazar cargas basura o “peseteras”. Esa presión está obligando a las compañías a mejorar los pagos por transporte de mercancías.

El impacto… reducción de emisiones

Demócratas, medios afines y algunos conductores afectados por no hablar inglés o por carecer de estatus migratorio definido predijeron una supuesta “implosión” económica. Argumentaban que grandes cadenas como Walmart o Costco tendrían que subir precios de forma inmediata.

Pero el mercado no funciona así.

En un sistema capitalista, los ajustes no siempre se trasladan al consumidor. Muchas veces el golpe recae primero sobre los márgenes de los intermediarios. Y eso es exactamente lo que está ocurriendo.

Es cierto que estas medidas han provocado un déficit estimado de casi 80 mil conductores, al depurar de las carreteras a miles de choferes que ni siquiera podían leer señales de tráfico.

Sin embargo, el efecto inmediato no ha sido la inflación en los comercios, sino la reducción de comisiones de los brokers, que ahora deben pagar mejor a los camioneros para poder cumplir con sus contratos.

Correciones del mercado

Si antes retenían comisiones cercanas al 50%, hoy se ven obligados a recortarlas con tal de asegurar capacidad de transporte.

Ya era hora.

El exceso de mano de obra barata estaba destruyendo la profesión. Cuando cualquiera acepta cualquier tarifa, el oficio pierde dignidad y sostenibilidad.

El desafío ahora es cubrir el vacío de conductores calificados. Pero no debería ser un problema estructural: donde hay mejores salarios y condiciones laborales, siempre aparece oferta.

El mercado, al final, se corrige solo.

Cuando se especula con trabajadores precarios, nadie gana. Cuando se exige legalidad y profesionalismo, el sector se fortalece. Y todo indica que, pese a las emociones antitrumpistas, esa corrección ya está en marcha.

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