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Vivir sin internet: la brecha que Cuba ya no puede ignorar

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Crecer desconectados

Durante mucho tiempo, vivir en Cuba significó crecer sin acceso real a internet. No como una elección, sino como una condición del entorno. Crecimos con una información a cuentagotas: fragmentada, lenta y, siempre bajo filtro. Esa ausencia no solo marcó la relación con la tecnología, sino también la manera de entender el mundo. Fue, en muchos sentidos, nuestra propia muralla china: una barrera invisible que durante años cerró las puertas al mundo, limitó el intercambio de ideas y condicionó la forma en que miramos la realidad más allá de la isla.

El costo invisible de la desconexión

Crecer sin acceso a información diversa afecta la forma en que se toman decisiones, se interpretan los cambios y se construyen expectativas. Cuando no existe la posibilidad de contrastar, de comparar realidades o de aprender de otras experiencias, la visión se vuelve más limitada. No por falta de capacidad individual, sino por falta de herramientas. La brecha, en muchos casos, no ha sido tecnológica, sino de oportunidades y de criterio.

Cuba 2026: de la supervivencia a la presencia digital

Hoy, en 2026, Cuba se encuentra en un punto distinto. Con cambios que se anuncian y otros que ya empiezan a sentirse, el acceso a la información deja de ser un tema secundario para convertirse en una pieza estratégica del futuro del país. Ya no se trata solo de conectarse, sino de comprender el poder que tienen las redes, las plataformas digitales, las páginas web y los flujos de información en la vida cotidiana y en la construcción de nuevas oportunidades.

Más que conexión: herramientas para el emprendedor y el ciudadano

El acceso a la información impacta de forma directa en distintos ámbitos de la sociedad, y cada sector lo vive de manera diferente:

  • Emprendedores: entender mercados, observar cómo se comunican otras marcas y aprender de experiencias ajenas es clave para tomar mejores decisiones.
  • Estudiantes y familias: nuevas formas de aprendizaje, acceso a contenidos diversos y posibilidad de ampliar horizontes más allá del entorno inmediato.
  • Sociedad en general: construcción de criterio propio, participación informada y mayor capacidad para comprender el mundo que nos rodea.

El reto no es solo entrar, sino saber estar

En el escenario que se avecina para Cuba de libertad, el desafío no es únicamente ampliar el acceso a internet, sino aprender a usarlo con sentido crítico. Tener la puerta abierta no garantiza avanzar si no se sabe cómo moverse dentro de ese espacio. Comprender cómo funcionan las redes, cómo circula la información y cómo se construye presencia digital será determinante para no repetir viejas desventajas en un contexto nuevo.

Brecha digital en Cuba representada como un camino social entre la desconexión y la inclusión digital

El Vigía de Cuba: una brújula en la red

El futuro de la isla no dependerá solo de cambios estructurales o económicos, sino también de la capacidad de sus ciudadanos para informarse, conectarse y participar en un mundo cada vez más interdependiente. Reconocer el poder de la información hoy es una forma de preparar un mañana más consciente, más abierto y con mayores oportunidades para todos.

A partir de ahora, desde El Vigía de Cuba comenzaremos a publicar una serie de artículos centrados en la importancia del acceso a la información, el papel de las redes, las plataformas digitales y las páginas web en el presente y el futuro del país. El objetivo es aportar reflexión, contexto y herramientas de comprensión que ayuden a la población a orientarse mejor en el entorno digital y a participar de forma más informada en la realidad que se está construyendo.

El acceso es solo el primer paso, pero el camino lo construimos entre todos. ¿Cuál crees que es el principal obstáculo que enfrentamos hoy los cubanos para aprovechar realmente el mundo digital? Déjanos tu opinión en los comentarios.

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