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Redacción Intrnacional
El tratado Nuevo START, el último pacto de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia, expira este jueves, dejando por primera vez en más de medio siglo a los dos mayores arsenales atómicos del mundo sin límites verificados. Este fin podría desencadenar una peligrosa e inestable carrera armamentista, según advierten expertos y defensores del control de armas, en un contexto ya tenso por la guerra en Ucrania.
La expiración ocurre a pesar de la disposición declarada del presidente ruso, Vladímir Putin, de adherirse a los límites del tratado por un año más si Washington hace lo mismo. Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, no ha aclarado su posición. Un funcionario de la Casa Blanca afirmó que Trump tomará una decisión «según sus plazos» y ha expresado interés en involucrar a China, que rechaza cualquier restricción a su arsenal en crecimiento.
Firmado en 2010, el Nuevo START limitaba a cada país a un máximo de 1.550 ojivas nucleares desplegadas en 700 misiles y bombarderos. Su mecanismo de verificación mediante inspecciones mutuas fue suspendido en 2020 por la pandemia y luego por Moscú en 2023, argumentando que no podía permitirlas mientras Occidente buscaba su derrota en Ucrania. Sin embargo, el Kremlin se había comprometido a respetar los límites numéricos.
La falta de un acuerdo sucesor elimina la previsibilidad y puede incentivar a ambas potencias a aumentar sus arsenales para mostrar fortaleza o buscar ventaja estratégica. Esta situación se agrava con el desarrollo y despliegue anunciado por Rusia de nuevos sistemas de armas, como el dron submarino Poseidón y el misil de crucero Burevestnik, diseñados como respuesta a los sistemas de defensa antimisiles estadounidenses.
La incertidumbre se ve exacerbada por otras acciones, como la retirada previa del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio y las declaraciones de Trump sobre la posible reanudación de pruebas nucleares, a lo que Putin ha prometido responder de manera similar. Además, el plan de defensa antimisiles «Cúpula Dorada» propuesto por Trump preocupa a Rusia y China, que podrían contrarrestarlo aumentando sus arsenales ofensivos.
Expertos como Daryl Kimball advierten que el mundo se dirige hacia una «competencia estratégica acelerada» entre Estados Unidos, Rusia y China, lo que marca un punto de inflexión hacia un período mucho más peligroso e inestable. Sin los límites y la transparencia del Nuevo START, se abre la puerta a una nueva era de proliferación y riesgo nuclear global sin restricciones, con consecuencias impredecibles para la seguridad internacional.