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Obispos cubanos visitarán al Papa León XIV

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Por Redacción Nacional

La Habana.- Los obispos católicos de Cuba se reunirán por primera vez con el Papa León XIV del 16 al 20 de febrero en Roma, en el marco de la tradicional visita Ad Limina Apostolorum, un encuentro que llega en un momento particularmente tenso para la isla.

La información fue confirmada por el obispo de Holguín, Emilio Aranguren, quien precisó que los prelados presentarán al Pontífice un informe detallado sobre la situación de las diócesis cubanas, tal como establece el derecho canónico.

El encuentro adquiere un peso político y simbólico mayor debido al contexto actual. Cuba atraviesa una de sus crisis más profundas en décadas, marcada por el deterioro económico, el colapso de los servicios básicos y una creciente presión internacional, especialmente en su relación con Estados Unidos.

En días recientes, el Papa León XIV llamó públicamente a “promover un diálogo sincero y eficaz” y a evitar cualquier acción que agrave el sufrimiento del pueblo, un mensaje que muchos interpretan como una referencia directa al caso cubano.

En vísperas del viaje a Roma, la Conferencia Episcopal Cubana volvió a alzar la voz. En un pronunciamiento poco habitual por su tono, los obispos denunciaron la creciente “angustia y desesperación” que vive la población, alertaron sobre el agotamiento social y subrayaron la necesidad urgente de cambios estructurales en el país. No se trata solo de una crisis económica, advierten, sino de una fractura moral y social que amenaza con profundizarse.

Este escenario ha reactivado las especulaciones sobre un posible rol mediador de la Iglesia católica entre La Habana y Washington, una función que ya desempeñó en momentos clave del pasado, como el restablecimiento de relaciones diplomáticas durante el pontificado de Francisco. La Iglesia, una de las pocas instituciones con presencia nacional y credibilidad social, vuelve a colocarse en una posición incómoda pero estratégica.

La última visita ad limina de los obispos cubanos tuvo lugar en 2017. Ocho años después, el país que llevarán en informes y testimonios es muy distinto, más empobrecido, más tenso y con menos margen de maniobra.

La reunión con el Papa León XIV no resolverá la crisis cubana, pero podría marcar un punto de inflexión en el papel que la Iglesia decida asumir frente a un régimen agotado y una sociedad al límite.

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