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Por El Estado como tal
La Habana.- En ausencia de solución diplomática, una eventual materialización de la interrupción forzada por Estados Unidos de importaciones de combustibles de Cuba empeoraría considerablemente la disponibilidad de energía, con niveles muy inferiores a los del “período especial”.
En años recientes, los niveles de importación de petróleo crudo y de producción nacional han sido parecidos. Una interrupción total, o muy notable, de la importación de crudo resultaría en una contracción de aproximadamente 50% en la disponibilidad total de petróleo crudo.
En términos de petróleo crudo, la escala de la extracción nacional es la diferencia más importante entre la dinámica reciente y el “periodo especial”.

La extracción de crudo tiene poco efecto en la actividad de refinación para la producción nacional de derivados porque debido a sus características se usa principalmente en termoeléctricas y en otras aplicaciones térmicas de alta demanda energética (p.ej. cemento).
El cese de importaciones impactaría asimétricamente en la matriz de combustibles fósiles: menor efecto relativo en el crudo para termoeléctricas (pero en plantas con alta obsolescencia) y un impacto negativo mayor en la disponibilidad de fuel oil, diésel y gasolina.
Una presumible interrupción total, o muy grande, de importaciones de combustibles pudiera conducir a la “opción cero” a la que no se llegó cuando el “periodo especial”: una combinación de configuración medieval del sistema económico y de inseguridad alimentaria.