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Washington.- El presidente Donald Trump promulgó el jueves una orden ejecutiva que impondría aranceles a productos de cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba. La medida busca intensificar la presión económica sobre la isla, que enfrenta una profunda crisis energética.
La orden ejercería presión particular sobre México, un salvavidas energético clave para Cuba. Esto crea un desafío diplomático para la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha intentado construir una relación con Trump mientras mantiene la solidaridad tradicional de México con La Habana.
Tras una llamada con Sheinbaum, Trump calificó a Cuba como una «nación fallida». Consultado sobre si buscaba «asfixiar» al país, respondió: «No es lo que intento hacer, pero parece que es algo a lo que simplemente no van a poder sobrevivir». Sheinbaum dijo que el tema no se discutió en la llamada.
México ha enviado un promedio de casi 20.000 barriles diarios de petróleo a Cuba este año, según Pemex. Datos satelitales analizados por un experto de la Universidad de Texas indican que los envíos cayeron a unos 7.000 barriles diarios tras la visita a México del secretario de Estado Marco Rubio en septiembre.
Autoridades cubanas condenaron la orden. El canciller Bruno Rodríguez la llamó una «nueva escalada» que busca un «bloqueo total» al combustible. En televisión estatal, un comentarista negó que Cuba sea una amenaza para EE.UU. y defendió su cooperación en seguridad regional.
Sheinbaum ha sido ambigua, confirmando una pausa temporal en algunos envíos pero atribuyéndola a fluctuaciones de suministro y a una «decisión soberana». Asegura que la ayuda humanitaria continúa, pero no ha especificado el futuro apoyo energético, reflejando la presión extrema que enfrenta su gobierno. (AP)