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Por Guillermo Rodríguez Sánchez

Ciudad de México.- Primero lo primero: mis condolencias para ese niño y los familiares que le acompañan, sí, porque somos seres humanos y la decencia básica no la debes perder aunque todos los demás la pierdan, grábate eso a fuego para siempre en la corteza cerebral.

Me molesta y me da asco que su padre haya tenido que morir por un tipo que llegó sin un rasguño a Nueva York y deseando Happy New Year a quienes le acababan de dejar tirados por el suelo los cadáveres de sus más leales escoltas y compañeros en el día a día.

Me molesta y me da asco que si 32 cubanos murieron, Maduro haya llegado sin siquiera un chichón a su destino, me molesta porque eso indica que fue el único que no peleó ni opuso resistencia, haciendo ya per se indigna toda gota de sangre derramada a su alrededor.

Me molesta que la gente de Cuba lleva días saliendo a marchar por Venezuela y en Venezuela nadie sale a marchar por los caídos cubanos (sean quienes sean).

Me molesta que solo se puede salir a marchar cuando y por quien te lo orienten y que no puedas y no quieras tampoco (yo tampoco quería) salir a marchar cuando te obstina el apagón o el agua que no viene hace 15 días.

Me molesta que solo son héroes nuestros quienes nos digan que lo son, y que no tiene derecho a ser héroe el que está preso por pretender que sus vecinas y vecinos tengan mejores condiciones de vida.

Me da asco que el vecino considere enemigo al otro vecino que se quejaba de todo en público porque quería vivir, y de paso que lo hicieran los demás, un poquito mejor.

Me molesta que nunca el fallecido lo pone ninguna familia con un apellido relevante, casi siempre da la casualidad que es fulano proveniente de una familia humilde en el oriente del país.

Me molesta que los hijos de los pinchos grandes nunca eligen ser militares para defender las conquistas de la revolución y sí estudiar en Europa, o Estados Unidos o cualquier otra parte, en universidades privadas y carísimas.

Me molesta que lleven a tantos niños a esas marchas, porque a mí me molestaba de niño levantarme de madrugada sin saber por qué, y cuando aquello a veces había corriente y no tenía que hacerlo derretido después del tremendo apagón, había también un poco más de comida y mucha menos inflación.

Me da asco que si ese niño crece mañana y decide que no le gusta el gobierno de Cuba tendría que irse para no sé donde siendo tildado de gusano o vivir persecución y reja, y todas las fotos de hoy pasarían al olvido.

Y ya no sería el hijo del militar condecorado, sino la lacra financiada aunque nadie lo financie.

Me molesta que los padres no sean dueños de decir «mi hijo no va», porque entonces los marcan en la escuela y les hacen la vida un yogurt los mismos maestros que tienen a los hijos adultos emigrados a Miami.

Me molesta que nuestra libertad de expresión solo esté autorizada para hablar de Venezuela y no de Cuba.

Me da asco el periodista que usa a este niño para decir que el imperio pagará y pasado mañana le está rogando un combo de CubaMax a sus parientes precisamente en el imperio, o la visa de reunificación familiar, o el parole si lo vuelven a poner.

Me molesta que lo haga desde el IPhone cuyo último modelo tanto anhela y que si se lo cambiaran por un teléfono fabricado en Cuba, salido del talento local, le daría un preinfarto digital.

Así de adictos están a los productos del enemigo.

Así de fans al café La Llave, a los jabones Palmolive, a las pastas Colgate, a los maletines repletos de pacotilla.

Me da asco también quien se ríe del dolor de ese niño abiertamente, me dió asco ayer un meme en el que los 32 militares cubanos eran un paquete de picadillo de soya empacado por los Delta Force.

Literal, era el paquete de picadillo con la foto de esas 32 personas, sí, me dió asco, porque me da asco toda la pestilencia humana que somos en ambos bandos.

¿Y saben qué más me dió asco?, me di asco yo mismo porque al principio casi me da risa.

Me da también tremenda pena que ese papá no haya podido escoger otro camino, criar a su hijo y protegerlo de todos los males de este mundo para toda la vida.

Esa es la misión suprema cuando decides convertirte en papá, no debería existir ideología alguna por encima de eso, ni la de Cuba, ni la de Estados Unidos.

Muy poca calidad presidencial hay en el mundo hoy como para estar dándoles la única vida que tenemos.

Me molesta ver a Bruno Parrilla haciéndose el del uniforme verde cuando sabemos que no va a ir a ninguna parte a hacerle nada a nadie.

Ahí tienes la puerta de la embajada americana, justo por donde pasaste, rómpela, entra por ahí pa’ allá y exige de verdad con la caja de cenizas en la mano por la gente que fue a cumplir tu encargo.

Me da asco la barriga de Marrero, que no puede ni caminar, diciendo que se va a enfrentar cuando con lo único que se enfrenta es con las fuentes de camarones que no vió ninguno de esos militares fallecidos en toda su existencia.

Asco me da quien no entiende que el papá de ese niño pudo ser un militar pero a la vez un excelente padre, sí, ambas cosas son posibles.

Y me molesta quien no pueda entender que siendo militar y excelente padre saldría a darle palos a sus vecinos cuando protestaran por los apagones si lo mandaran los jefes.

Sí, ¿qué paradoja verdad?, pero así estamos viviendo.

Me da asco que Delcy Rodríguez se sonría con Donald Trump mientras ese niño llora, me molesta que esa familia hoy por la noche esté llorando en su casa al padre militar ausente ya bajo los efectos de tremendo apagón y sin saber cuando volverá a salir agua potable por la llave.

Quizá hasta cocinando con carbón…

Me da asco todo, asere, sí, me da pena que no comprendas y quizá nunca lo hagas…que lo que mandó a hacer Trump fue un secuestro con matanza incluida.

Me molesta que no seamos honestos con nosotros mismos como para decir, yo sé lo que hizo pero no me molesta porque se lo hizo esta vez a uno más secuestrador y matón que él.

No les molesta a muchos lo que pasó porque aquel del norte es un cabrón, pero jodió a otro más cabrón.

Así funciona el poder cuando es aplastante, si Maduro lo tuviera habría hecho cosas aún peores.

Me dan asco las neuronas de la cederista que no se percata de que Trump es enemigo de muchas cosas, pero no es el responsable de que su bodega esté vacía ni de que el dólar le gustara a Alejandro Gil más que la moneda nacional.

Me molesta que haya reordenamiento de todo menos de lo que en verdad debe ser reordenado.

Me da vergüenza decir que le tenía miedo a gente de mi propia familia estando en Cuba y me da muchísimo asco que así fuera.

Por eso mismo, porque estarían disponibles a morir por encargo de un desconocido que no ha sacrificado jamás a nadie, antes que por su propia sangre.

Me dan pena, damos pena, damos asco.

Soy incoherente en este post porque no quería escribir al respecto, pero lo hice, como mismo iba a la plaza sin ganas y sin espontaneidad de incoherente que fui con mis propios pensamientos.

Me molesta y me da asco todo, menos el llanto puro y el dolor atroz de ese niño.

Para él y las demás niñas y niños sin papá son mis condolencias hoy, todo lo demás ya lo saben, me da pena y asco.

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