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Por Luis Alberto Ramirez ()
Miami.- «Creo que Cuba pende de un hilo. Cuba está en serios problemas (…) Cuba ha estado en problemas durante los últimos 25 años, y no ha llegado a caer. Pero creo que están bastante cerca por voluntad propia» Dijo Donald Trump en entrevista con Hugh Hewitt, exdirector adjunto de la Oficina de Administración de Personal de los Estados Unidos.
Y es que el régimen de la Habana es el responsable directo de la guerra del narco declarada a Estados Unidos desde hace mucho tiempo.
Cuando estuve en la cárcel en 1989 conocí de primera mano a los narcotraficantes capturados en Cuba en la causa uno y dos de ese año, cuando encausaron al general Ochoa y los hermanos de la guardia junto al ministro Abrahantes y otros miembros del ministerio del interior.
Todos me contaron que esa era una operación destinada a socavar la sociedad americana y que contaba con la aprobación de las mas altas esferas del partido y la revolución.
Sacar a Maduro del poder por seguir las ordenes de la Habana es un absurdo, es querer cortar un árbol de raíz podando solo las ramas. Cuba ha sido el cáncer de américa, ha entrenado guerrilleros, amparado terrorista, socavado gobiernos democráticos.
Ha distribuido armas a las guerrillas de Latinoamérica y con el cuento del antiimperialismo, ha desestabilizado naciones enteras infestando de izquierda trasnochada a las sociedades…
Culpar solo a Cuba puede que sea un error, porque para que el régimen de la Habana haya fomentado esta guerra, tuvo que tener la complicidad de ambiciosos políticos y corruptos personajes que se enriquecieron a costa de tal estrategia.
Las crisis internas de países como Venezuela, Nicaragua o Bolivia tienen raíces propias, incluyendo corrupción, mala gestión económica, represión política y tensiones sociales internas.
Cuba puede haber apoyado ideológicamente o mediante asesores a ciertos gobiernos o movimientos. El régimen de la Habana es un titiritero que controla la política interna de las naciones controladas con políticas de izquierda, porque a la manera de Cuba, muy difícilmente se pierde el poder.
Cuando los políticos de izquierda pretenden mantenerse en el poder, recurren a la Habana para que los asesore y la Habana gustosamente les da todas las herramientas necesarias para que lo logren. De esto vive la revolución cubana, a base de favores políticos que se pagan con solidaridad y recursos necesarios para seguir jediéndole la vida a los cubanos.
Para mí, más que una declaración de colapso inminente, lo que estas declaraciones evidencian es que la política hacia Cuba sigue siendo un terreno de confrontación, interpretación histórica y estrategias geopolíticas que difícilmente pueden reducirse a una sola frase, por contundente o dramática que parecen ser; esto es una entrevista mediática más, nada que ver con la libertad de Cuba.