Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Por Adelth Bonne Gamboa
La Habana.- Querida Belissa:
Primero, decirte que siento mucho las amenazas que recibiste, tanto tú como tu hijo. Nadie mejor que yo puede entenderte en este aspecto, porque también las he recibido durante años; es algo que está mal y no tiene justificación alguna.
Segundo, aunque justifiques lo sucedido escudándote en un tono de soberbia (que, según tú, es parte de tu personalidad), también lo veo muy mal. Llamas «oportunistas» a quienes vimos fuera de lugar esa promoción y te lo señalamos. La forma y el recurso que usaste no fueron los correctos, eso es un hecho.
Muchas veces, aunque denuncies haber sufrido amenazas, hay que reconocer —por respeto a lo que se sufre en Cuba— que te equivocaste.
El apagón es algo que golpea duramente a los cubanos y que trae como consecuencia un «empingue» generalizado. Resumir ese malestar al silencio y a la compra de una planta eléctrica de cientos de dólares es una falta de respeto aquí, en Marianao o en Miramar.
Intentar resumir tu método en ese anuncio con un «yo también estoy luchando como los demás», lejos de romantizar tu postura, deja mucho que desear. Todos aquí luchamos, pero hacerlo a costa de la burla a las carencias y del encabronamiento diario del público no tiene otra forma de redimirse que la disculpa.
Acabas de regresar del oriente del país. Dijiste que, gracias a la polémica de tu promoción, se vendieron todas las plantas e incluso te ríes cuando lo dices. ¿De casualidad, en las miles de casas que visitaste, viste a alguien con pinta de haber podido comprar esas plantas? Esa gente ya estaba en esa situación antes y así continuará. Sin corriente y sin poder comprar planta. Tu no eres la responsable de eso, eso esta más que claro pero tocaste un punto con lo que los cubanos no entienden.
Si vamos a ponernos la mano en el pecho para decir «yo soy tronco de persona», al menos hay que ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace. No se puede herir por un lado y después pretender limpiarse por el otro como si nada.
Me molestó tu promoción y me molesta tu respuesta.