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Por El Estado como tal
La Habana.- La campaña gubernamental “denunciando” que la tasa de cambio informal distorsionaba el valor del peso cubano, nunca se molestó en informar un dato que hubiera aclarado el embrollo desde el primer minuto: la tasa de cambio de equilibrio del peso cubano.
La ausencia del dato oficial sobre la tasa de equilibrio es uno de los principales “puntos ciegos” de cualquier discusión acerca de las tasas de cambio actuales en Cuba (oficiales e informal) y sobre la eventual unificación cambiaria con fecha indeterminada.
La tasa de cambio de equilibrio es un cálculo al que se arriba adoptando determinados supuestos, incorporando diversos indicadores y utilizando distintos métodos.
La tasa de equilibrio es importante porque permite contar con una referencia fundamentada acerca de si las tasas oficiales y la informal se encuentran distorsionadas o si, por el contrario, reflejan condiciones de equilibrio macroeconómico.
Siendo la tasa de cambio el precio relativo más importante en una economía abierta como la cubana no debería permitirse volar a ciegas respecto a la tasa de cambio.
El Banco Central de Cuba dispone de la información necesaria para calcular la tasa de equilibrio utilizando diversos métodos y es plausible asumir que lo hace, pero que no revela la información.
Por otra parte, la carencia de datos oficiales públicos impide que otros especialistas puedan utilizar la mayoría de los métodos existentes para calcular la tasa de cambio de equilibrio en Cuba, aunque fuese de manera aproximada.
Las autoridades monetarias disponen de un margen de “separación” entre la tasa de equilibrio y la tasa (o tasas) de los mercados formales, pero no al extremo de que pueda ignorarse la tasa de equilibrio sin que eso no tuviese consecuencias.
Sin transparencia sobre el valor y utilización práctica de la tasa de cambio de equilibrio del peso cubano no puede tomarse en serio el programa del gobierno para “corregir distorsiones”. Extirpar la irracionalidad cambiaria debe partir de reconocerla y de actuar en consecuencia.