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¿Será por eso que Maduro anda cazando gatos pero vivos, será que a Trump les fascinan los felinos y les teme…?
La Batalla de Pelusio fue un enfrentamiento militar decisivo que tuvo lugar en el año 525 a.C. entre el Imperio Persa y Egipto. Es famosa por la inusual táctica empleada por los persas, que resultó en la conquista de Egipto y el inicio de la XXVII dinastía aqueménida.
Detalles clave
Fecha: 525 a.C.
Ubicación: Pelusio, una ciudad fortificada en el Bajo Egipto, cerca de la desembocadura del Nilo.
Contendientes: El Imperio Aqueménida (persa), liderado por el rey Cambises II, contra el Reino de Egipto, bajo el faraón Psamético III (también conocido como Samético III).
Resultado: Victoria persa, que llevó a la anexión de Egipto al Imperio Persa durante aproximadamente 120 años.
La batalla es ampliamente recordada por una supuesta estratagema psicológica utilizada por Cambises II. Sabiendo que los antiguos egipcios consideraban a los gatos (y a otros animales como halcones y perros) como animales sagrados asociados con la diosa Bastet, los persas habrían empleado esta creencia a su favor.
Según relatos históricos (aunque la veracidad de la anécdota completa es debatida por algunos historiadores modernos), los persas pintaron o colgaron imágenes de gatos en sus escudos.
Incluso lanzaron gatos vivos y otros animales sagrados hacia las líneas egipcias y por encima de las murallas de la ciudad.
Los egipcios, por temor a herir a los animales sagrados y ofender a sus dioses, se habrían mostrado reacios a luchar con toda su fuerza o a disparar flechas contra los persas, lo que comprometió gravemente su defensa y les llevó a la derrota.
Consecuencias
La derrota en Pelusio significó el fin de la independencia de Egipto como un reino soberano y su integración en el vasto Imperio Persa. Psamético III fue capturado, y aunque inicialmente fue tratado bien, más tarde fue ejecutado tras intentar organizar una rebelión.