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Por Ulises Aquino

La Habana.- Después de leer detenidamente el plan del Gobierno para corregir las distorsiones de la economía cubana, tenemos que asumir que obviamente este llamado responde más a los deseos que a la realidad de la nación.

No partir de la necesidad de cambiar las bases productivas de un país que ya no cuenta con subvenciones extranjeras ni los recursos económicos que se necesitan, nos condena a seguir haciendo planes y correcciones en «algo» que más que demostrado está que no funciona.

Cuba, sumida en una profunda policrisis no necesita corregir ninguna distorsión.

Cuba necesita cambiar su economía y liberar su funcionamiento. Necesita eliminar la burocracia hasta llevarla a niveles mínimamente necesarios, así como modificar y cambiar todo el amasijo de leyes que inhiben la producción de bienes y eliminar hasta donde sea posible la empresa estatal.

Los empresarios estatales no viven del resultado de las empresas que dirigen. Llegan a esos puestos de dirección por nombramientos, no por talento ni capacidades probadas.

El estado de cosas hoy, no acepta dilación, ni mas análisis

La realidad impone un profundo cambio en las formas de propiedad, asi como en las leyes que protejan la inversión privada ( nacional y extranjera) con todo el respeto y las garantías.

Se impone además una nueva ley electoral, para que quienes gobiernen sientan el compromiso directo con el pueblo y cuenten con la autonomía suficiente para cambiar el entorno que dirigen.

El caos económico, sanitario y social que estamos padeciendo es resultado de la timidez con que se han abordado las necesidades del pueblo y la priorizacion de los intereses del Estado, cuyos intereses responden más a su estructura y políticas que a las ingentes necesidades de la población.

Todos estamos en peligro como nación y como individuos si no se adopta la visión de la realidad tal y como es.

Los intereses hoy no pueden reducirse a posiciones políticas ni la sobrevivencia de un sistema, se trata hoy de la supervivencia de la nación, de su gente. De Cuba.

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