Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Durante años, el nombre “Tío Tom” fue utilizado como insulto. Pero pocos saben que el verdadero Tío Tom fue un hombre digno, valiente y profundamente humano. Su nombre era Josiah Henson.
Henson nació esclavo en Maryland y pasó su infancia viendo cómo la injusticia se imponía con látigos y cadenas. Pero nunca perdió su fe ni su compasión.
En las plantaciones, se negaba a golpear a las mujeres negras, aunque eso le costara castigos.
Por las noches, colocaba algodón en las bolsas de otros esclavos para evitar que fueran azotados por no cumplir las cuotas.
Y cuando tuvo oportunidad, ayudó a decenas de hombres y mujeres a escapar hacia la libertad, mucho antes de que existiera el famoso “Ferrocarril Subterráneo”.
Cuando logró huir a Canadá en 1830, fundó un asentamiento para esclavos liberados y la primera escuela de oficios para que pudieran empezar una nueva vida.
Su historia inspiró a Harriet Beecher Stowe para escribir La cabaña del Tío Tom, aunque la novela distorsionó su figura con el paso del tiempo.
Josiah Henson no fue un hombre sumiso, fue un símbolo de dignidad.
Así que la próxima vez que alguien use “Tío Tom” como insulto, recuerda esto: el verdadero Tío Tom fue un héroe.