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Por Redacción Deportiva
La Habana.- El Liverpool logró sus primeros tres puntos al superar al Atlético de Madrid en la primera fecha de la Liga de Campeones.
Los ingleses arrancaron el partido con furia en Anfield, y antes de los seis minutos ya ganaban 2-0 gracias a un gol tempranero de Andy Robertson tras un tiro libre de Mohamed Salah que fue desviado, seguido poco después por un remate preciso de Salah. Los locales parecían tener todo bajo control, impusieron un ritmo alto y mostraron combinaciones peligrosas, mientras el Atlético sufría para organizarse y responder. Además fue la primera vez en Champions que Alexander Isak arrancó de titular con Liverpool, en una debut más trabajado que explosivo.
Pero como suele pasar, Atlético Madrid no bajó los brazos. Marcos Llorente recortó distancias justo al final del primer tiempo con un disparo que superó la línea tras tocar en Konaté. En el segundo tiempo, Atlético salió con más ambición y Llorente repitió, empatando el partido al minuto 80-81 con un gol que devolvía tensión al juego. A partir de ahí, Liverpool sufrió, Atlético se creció, y parecía que se llevarían un punto valioso de Anfield.
En los minutos finales, sin embargo, Liverpool sacó su carácter. En el minuto agregado (92’), Virgil van Dijk se elevó para rematar de cabeza un tiro de esquina servido por Dominik Szoboszlai y dar al Liverpool la victoria 3-2. Fue un golpe emocional no solo para los jugadores, sino también para Diego Simeone, quien tras el pitido final fue expulsado tras una confrontación con el ambiente en el estadio. Con esta victoria dramática, Liverpool suma sus primeros 3 puntos en el grupo, aunque deberán mejorar la concreción para no depender siempre de finales sufridos
El choque comenzó con un Bayern dominante en su estadio, pero Chelsea respondió con intensidad en los primeros minutos, presionando alto y buscando espacios. No obstante, una combinación de errores defensivos dio ventaja al equipo local: primero, Trevoh Chalobah desvió al fondo un centro de Michael Olise para el propio gol en el minuto 20; luego, Moisés Caicedo cometió una falta dentro del área sobre Harry Kane, quien convirtió el penal al minuto 27 para el 2-0. Chelsea, lejos de venirse abajo, recortó distancias rápidamente: Cole Palmer, en su partido número 100 con el club, anotó con un remate al ángulo que puso esperanza antes del descanso.

En el segundo tiempo los alemanes mostraron su veteranía y control del partido. Chelsea intentó igualar con posesión y presión, pero la defensa bávara se reagrupó y comenzó a neutralizar los ataques rivales. Fue en ese momento de fragilidad de los Blues cuando Kane aprovechó un error defensivo —una pérdida de balón de Malo Gusto— para definir con frialdad el 3-1 al minuto 63. A partir de ahí Bayern manejó los tiempos, cuidó la pelota y Chelsea, aunque tuvo momentos de empuje, no encontró los espacios ni la claridad necesarios para volver a entrar en el partido.
El resultado deja claro que, pese al buen rendimiento de los ingleses en fases del primer tiempo y los destellos de sus jugadores jóvenes, la inexperiencia pasó factura ante un rival acostumbrado a este tipo de partidos. Bayern suma tres puntos de forma segura en su debut en la fase de grupos, reafirmando su capacidad para castigar los errores y cerrar los partidos con eficacia. Chelsea, por su parte, regresaba a la Champions con orgullo, pero con la lección aprendida de que la atención al detalle —defensiva y en la toma de decisiones— será clave si quieren avanzar más en este torneo.