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LA DICTADURA ANUNCIA APROBACIÓN DE PROGRAMA PARA «CORREGIR DISTORSIONES Y REIMPULSAR LA ECONOMÍA

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Por Pedro Monreal (El Estado como tal)
La Habana.- Aunque la nota informativa no presenta el alegado “minucioso, sí menciona anhelos, detalles sobre educación y divaga sobre la inteligencia artificial. Para poder valorar este tipo de programa de gobierno, se necesitaría información pública sobre un análisis autocrítico, objetivos cuantificados, plazos, indicadores de seguimiento y de evaluación, y recursos para su implementación.
Ausente en el programa -al menos en la nota informativa- una valoración autocrítica de las “distorsiones” no resueltas por el fracaso del “ordenamiento” (unificación monetaria y cambiaria) y por nuevas distorsiones (empobrecimiento, inflación, dolarización, etc.).
El anunciado programa de gobierno parece haberse olvidado de la gran promesa del “ordenamiento” acerca de generar “importantes beneficios para todos”. ¿Ha renunciado o pospuesto indefinidamente el gobierno ese tipo de objetivo político?
Hay mucha tela por donde cortar en un programa con aspiración “transversal” como el anunciado, pero quizás convendría identificar tres grupos de datos -por ahora mayormente ausentes- que serían cruciales para diferenciar entre un análisis argumentando y el parloteo actual.
Sobre la estabilización macroeconómica mucho se habla, pero hay pocos resultados y apenas se conocen proyecciones para 2025. Contrariamente al pronóstico oficial cubano, la CEPAL estima que habría estanflación en Cuba en 2025.
Reimpulsar la economía no es un asunto de acciones a corto plazo. Requiere una transformación del modelo de crecimiento y del modelo de desarrollo de Cuba (de ambos), pero nada se conoce públicamente acerca de datos relevantes para tales transformaciones.
En principio, el objetivo final debería ser mejorar el bienestar de los hogares cubanos, pero en esta área no hay información relevante sobre 2024 y mucho menos sobre 2025, incluyendo indicadores sometidos en Cuba a un “apagón” estadístico.
En Cuba hay empobrecimiento masivo y alta desigualdad, pero no se miden oficialmente para camuflar esa realidad. Sin embargo, hay un indicador (remuneración de trabajadores como % del PIB) que exhibe una brutal compresión de ingresos, rivalizando con ajustes neoliberales.
Resumiendo, no hay datos para poder valorar razonablemente el programa “para corregir distorsiones y reimpulsar la economía en 2025”. Por el momento es la tertulia de un círculo limitado de políticos y no es un programa público de política económica.

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